Google ha anunciado que Gemini, Gemini Notebook, Gemini en Classroom y Google Search quedarán desactivados por defecto en las cuentas de alumnos de primaria y secundaria hasta que los administradores del centro los activen expresamente. El cambio, publicado el 3 de noviembre de 2026 por Chris Phillips, vicepresidente y director general de Educación de la compañía, tiene una condición que ha generado polémica: un colegio que quiera prescindir por completo de la inteligencia artificial (IA) tampoco podrá ofrecer el buscador a sus alumnos, porque Search ya incluye funciones de IA que no se pueden separar.
Las claves del cambio de Google con la IA en los colegios en 20 segundos
- Gemini y el buscador estarán apagados para alumnos K-12 hasta que el centro los active.
- Search podrá activarse sin Gemini, pero siempre con AI Overviews y AI Mode.
- Google no ha fijado fecha: dará detalles «en los próximos meses».
- Sindicatos docentes y entidades de infancia en EE. UU. lo ven como una presión para adoptar su IA.
K-12 es la forma habitual de referirse en Estados Unidos a la etapa que va de la educación infantil (kindergarten) al último curso de secundaria. El anuncio de Google no limita el cambio a un país, aunque la cobertura y las reacciones se han centrado en Estados Unidos, donde distritos como Nueva York o Los Ángeles han restringido este curso el uso de IA generativa por parte de los alumnos. La medida da marcha atrás a lo que la propia Google hizo en agosto, cuando extendió Gemini en Classroom a usuarios de todas las edades.
Qué ha confirmado Google y qué sigue sin concretar
En la entrada de su blog, Phillips escribe (traducción propia del inglés) que el acceso a estos productos estará «completamente desactivado para las cuentas de alumnos K-12 hasta que los administradores del centro lo activen expresamente». También sostiene que los centros deberían tener control sobre la IA en sus aulas. El texto no da una fecha concreta: Google se compromete a compartir más detalles con los centros «en los próximos meses», antes de que los cambios se apliquen. Algunas informaciones han situado el despliegue a principios de 2027, pero ese calendario no figura en el anuncio oficial.
La parte más discutida llegó por otra vía. En declaraciones recogidas por The New York Times y citadas por CNN, Phillips explicó que la búsqueda y la IA están «profundamente integradas» y que los centros que prohíban la IA no tendrán acceso al buscador; sus alumnos verán un aviso de que no está disponible. Horas después, ante las críticas, Google publicó un mensaje en la red social X en el que afirmaba que los cambios dan a los centros «más opciones, no menos» y aclaraba que Search puede activarse sin Gemini. Eso sí, el buscador seguirá incluyendo AI Overviews (los resúmenes generados por IA) y AI Mode, que según la empresa ofrecerán ayuda guiada paso a paso para que el alumno no reciba la respuesta directa a sus deberes.
Ese enfoque, al que Google llama Guided Learning (aprendizaje guiado), es la otra mitad del anuncio. Ya está disponible a nivel global en Google Classroom y llegará a Search con un piloto en algunos colegios de Estados Unidos este mismo mes. La empresa asegura que su investigación muestra mejoras medibles en el aprendizaje, aunque NBC News recuerda que la Iniciativa SCALE de la Universidad de Stanford no ha encontrado estudios causales de alta calidad sobre el uso de IA por parte de los estudiantes.
Las críticas no han tardado. Randi Weingarten, presidenta de la American Federation of Teachers (AFT), uno de los grandes sindicatos docentes estadounidenses, dijo a NBC News que es lamentable que Google haya antepuesto sus intereses comerciales a la educación de los niños. Josh Golin, director ejecutivo de la organización Fairplay, acusó a la compañía de intentar forzar a los colegios a usar sus productos de IA y animó a buscar alternativas de búsqueda más respetuosas con la privacidad. En el debate pesa la escala: según la cifra que Google trasladó a CBS News, unos 150 millones de alumnos y docentes usan Google Classroom. Este medio ya analizó la plataforma en su guía práctica de Google Classroom para docentes y el debate previo sobre el acceso de los niños a Gemini.
Los datos de los menores y qué pueden preguntar las familias
Más allá del interruptor de la IA, el anuncio vuelve a poner sobre la mesa dónde acaban la información y los datos de los alumnos. En la Unión Europea rige el Reglamento General de Protección de Datos (RGPD), y en España lo completa la Ley Orgánica de Protección de Datos Personales y garantía de los derechos digitales (LOPDGDD). Su artículo 7 fija en 14 años la edad a partir de la cual un menor puede consentir por sí mismo el tratamiento de sus datos; por debajo, deben hacerlo sus padres o tutores.
En el ámbito escolar, sin embargo, el consentimiento no es la base habitual. La Agencia Española de Protección de Datos (AEPD) explica en su Guía para centros educativos que, por regla general, los colegios no necesitan el consentimiento de las familias para tratar datos ligados a la función educativa. La guía también señala que los responsables del tratamiento son los centros o las administraciones educativas que contratan las plataformas (en los centros públicos, normalmente la consejería), mientras que las empresas proveedoras actúan como encargadas del tratamiento y deben limitarse a seguir sus instrucciones. Además, recuerda que los docentes deben usar las herramientas que la administración o el centro hayan habilitado.
Ese reparto de papeles es precisamente lo que han examinado otros países. En Países Bajos, las cooperativas educativas SURF y SIVON encargaron evaluaciones de impacto en protección de datos (DPIA, por sus siglas en inglés; EIPD en España) sobre Google Workspace for Education que detectaron ocho riesgos altos. Tras la intervención de la autoridad neerlandesa en 2021, Google firmó un acuerdo de encargo y un plan de medidas, y las verificaciones de 2023 y 2024 dieron esos riesgos por resueltos. Esas mismas evaluaciones advierten de un matiz relevante: en los servicios adicionales, entre ellos Search y YouTube, Google sigue actuando como responsable independiente y no como mero encargado.
Dinamarca vivió un caso más tenso. En julio de 2022 la autoridad danesa, Datatilsynet, prohibió al municipio de Helsingør usar Chromebooks y Google Workspace en sus colegios por no haber evaluado los riesgos y por la posible transferencia de datos a Estados Unidos. La prohibición se levantó en septiembre de ese año con la orden de regularizar el uso, y en enero de 2024 el organismo ordenó a 53 municipios dejar de enviar a Google datos de alumnos para fines como mejorar sus propios productos. En julio de 2024 Datatilsynet aprobó la solución pactada entre la asociación de municipios daneses y Google.
Con ese contexto, las familias pueden plantear al centro preguntas concretas: qué plataformas usa y con qué tipo de cuentas (corporativas del centro o personales), qué datos se recogen y en qué país se alojan, si las funciones de IA y el buscador están activados para los alumnos, si se ha hecho una EIPD y quién es el delegado de protección de datos al que dirigirse para ejercer los derechos de acceso, rectificación o supresión. Algunas comunidades autónomas ofrecen plataformas propias, como EducaMadrid en la Comunidad de Madrid, y los centros pueden consultar a su administración qué herramientas tienen autorizadas.
Qué dice la ley europea de IA sobre las aulas
El Reglamento europeo de Inteligencia Artificial (AI Act) clasifica como de alto riesgo, en su anexo III, los sistemas de IA usados en educación para decidir el acceso o la admisión, evaluar resultados de aprendizaje, determinar el nivel educativo adecuado o vigilar comportamientos prohibidos durante los exámenes. Las obligaciones para esos sistemas iban a aplicarse desde el 2 de agosto de 2026, pero el paquete de simplificación conocido como Ómnibus Digital, ya en vigor, las ha retrasado al 2 de diciembre de 2027.
Las prohibiciones del artículo 5 no se han movido. Desde el 2 de febrero de 2025 está vetado en la UE el uso de sistemas de reconocimiento de emociones en centros educativos, salvo por motivos médicos o de seguridad. Un asistente conversacional o un buscador con resúmenes de IA no entra automáticamente en la categoría de alto riesgo, pero sí lo haría una herramienta que se use para evaluar o clasificar a los alumnos. Google no ha detallado si los nuevos controles se aplicarán igual en Europa ni cuándo.
Preguntas frecuentes
¿Qué servicios desactivará Google por defecto para los alumnos?
Gemini, Gemini Notebook, Gemini en Classroom y Google Search quedarán apagados en las cuentas de alumnos K-12 hasta que los administradores del centro los activen expresamente.
¿Puede un colegio usar el buscador de Google sin IA?
No. Google permite activar Search sin Gemini, pero el buscador seguirá incluyendo AI Overviews y AI Mode. Un centro que quiera eliminar toda la IA perderá también el buscador en las cuentas de sus alumnos.
¿Cuándo se aplicará el cambio?
Google no ha dado una fecha. Su anuncio del 3 de noviembre de 2026 indica que compartirá los detalles con los centros en los próximos meses, antes del despliegue.
¿Necesita un colegio español el consentimiento de las familias para usar estas plataformas?
Según la AEPD, por regla general no, si el tratamiento está ligado a la función educativa. El centro o la administración educativa es el responsable y la empresa proveedora actúa como encargada; las familias pueden pedir información y ejercer sus derechos ante el centro.
Fuentes:
- Google: Designing responsible AI for learning (03/11/2026)
- Google Workspace Updates: Gemini en Classroom para usuarios de todas las edades (04/08/2026)
- NBC News
- CNN Business
- CBS News
- AEPD: Guía para centros educativos
- Privacy Company (para SURF y SIVON): verificación de la DPIA de Google Workspace for Education
- The Stack: Datatilsynet y el caso Helsingør
- Praxikon: Ómnibus Digital y aplazamiento de las obligaciones de alto riesgo
- EUR-Lex: Reglamento (UE) 2024/1689 de Inteligencia Artificial









