Cómo estudiar mejor: técnicas que dan resultado

Tips para estudiar

El Informe PISA 2022 de la OCDE sitúa a los estudiantes españoles por debajo de la media europea en comprensión lectora y matemáticas. Uno de los factores que más se repite en los análisis es la falta de hábitos de estudio organizados. No se trata de dedicar más horas: se trata de saber qué hacer con ellas. Lo que funciona es combinar varios hábitos que se refuerzan entre sí, empezando desde el primer día del curso.

Por qué la mayoría estudia mal

El error más habitual es acumular toda la materia para los días previos al examen. La memoria no funciona así: retiene mejor cuando procesa la información varias veces a lo largo del tiempo, un principio que los psicólogos cognitivos llaman repetición espaciada. Subrayar sin más, o releer los apuntes sin trabajarlos, tampoco da demasiado resultado. Lo que sí funciona es lo que verás a continuación.

Estudiante tomando apuntes de forma organizada

Cómo organizar el estudio paso a paso

1. Atiende bien en clase

Parece obvio, pero marca la diferencia. Si prestas atención en el aula, cuando te pongas a estudiar la materia ya te resultará familiar: no la estás aprendiendo desde cero, la estás repasando. Eso puede reducir el tiempo de estudio a la mitad en muchas asignaturas. Escuchar con atención y participar activamente en clase ya es, en sí mismo, un acto de estudio.

2. Toma apuntes y pásalos a limpio

Durante la clase apunta lo que el docente escribe en la pizarra y lo que repite o enfatiza. No tienen que ser perfectos: deben ser funcionales. Ese mismo día o al siguiente pásalos a limpio, porque al hacerlo ya estás repasando sin darte cuenta. Si añades colores y pequeños esquemas, la información se fija mejor. Cuando los apuntes estén en limpio, convierte cada tema en un esquema de no más de una cara: con eso tendrás suficiente para repasar la noche antes del examen.

3. Planifica con tiempo real

Un calendario o agenda es el mejor aliado de cualquier estudiante. Apunta las fechas de todos los exámenes y entregas, calcula cuántos días tienes para preparar cada uno y asigna bloques de estudio concretos. Si planificas con dos o tres semanas de antelación, nunca tendrás que estudiar más de dos o tres horas al día. El agobio de última hora casi siempre es consecuencia de no haber planificado antes. Para trabajos de mayor envergadura como el TFG, la falta de planificación es precisamente el error que bloquea a la mayoría de los estudiantes universitarios.

4. Divide los temas en bloques pequeños

Estudia tema a tema, nunca todo de golpe. Si un tema es largo, divídelo en subtemas y trabaja uno cada día. Entender bien un bloque es mucho más eficaz que pasar por encima de varios sin quedarte con nada. Cuando entiendes algo, lo retienes mejor y tardas menos en repasarlo los días siguientes.

5. Estudia en bloques con descansos programados

La técnica Pomodoro tiene respaldo científico: bloques de 45 a 50 minutos de estudio seguidos de 10 a 15 minutos de descanso. El cerebro necesita esas pausas para consolidar lo que acaba de aprender. Usa los descansos para moverte, beber agua o comer algo ligero, no para mirar el móvil, que no descansa el cerebro sino que lo distrae. Tras cuatro bloques seguidos, haz un descanso más largo de 20 o 30 minutos.

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6. Pide ayuda cuando algo no te entra

Si llevas más de 20 o 30 minutos con algo que no entiendes, para y busca ayuda: un compañero, el docente, un vídeo explicativo o el material del aula. No tiene sentido intentar memorizar algo que no se comprende. Lo que se entiende se retiene solo; lo que se memoriza sin entender se olvida antes del examen. Si el bloqueo es en un idioma, practicar con las mejores apps para aprender inglés puede ayudarte a reforzar la comprensión de forma más entretenida.

7. Cuida el sueño y la alimentación

Dormir menos para estudiar más sale mal casi siempre. Durante el sueño el cerebro consolida lo que aprendiste durante el día; si no duermes bien, parte de ese trabajo se pierde. La Academia Americana de Pediatría recomienda entre 8 y 10 horas para adolescentes en edad escolar. Alimentarte bien tampoco es secundario: un desayuno completo mejora la concentración por las mañanas y saltarse comidas baja el rendimiento cognitivo de forma medible.

Para lo que hay que memorizar sí o sí

Algunas partes de la materia requieren memorizar sin más: fechas, fórmulas, vocabulario. Para eso funcionan bien las tarjetas de memoria (flashcards), los acrónimos, las reglas mnemotécnicas o repetir en voz alta. La aplicación Anki, gratuita, aplica la repetición espaciada de forma automática y es especialmente eficaz para vocabulario de idiomas o terminología científica. Si quieres apoyarte también en tecnología para el espacio de trabajo, los mejores gadgets para estudiar pueden ayudarte a mantener la concentración.

Preguntas frecuentes sobre cómo estudiar mejor

¿Cuántas horas hay que estudiar cada día?

En ESO y Bachillerato entre 1,5 y 3 horas diarias bien organizadas suelen ser suficientes si se ha atendido en clase y los apuntes están al día. En época de exámenes puede subir a 3 o 4 horas, siempre con descansos programados.

¿Es mejor estudiar solo o en grupo?

Depende del momento. Estudiar solo funciona mejor para aprender y memorizar contenidos nuevos; estudiar en grupo es útil para resolver dudas, repasar o preparar exámenes orales. Los grupos grandes, sin embargo, tienden a dispersarse.

¿Qué hago si tengo varios exámenes seguidos?

Prioriza según la dificultad y el peso de cada asignatura en la nota final. Empieza por la que más te cuesta. Si llevas los temas trabajados desde el principio, el repaso final será mucho más ligero. La planificación anticipada es lo que evita el agobio de última hora.

¿El subrayado sirve para algo?

Por sí solo, muy poco. Subrayar es útil solo si después trabajas con lo que has marcado: lo resumes, lo conviertes en esquema o lo explicas con tus propias palabras. Subrayar y releer da sensación de productividad pero es uno de los métodos con menor eficacia demostrada, según estudios de psicología cognitiva.