¿Reforzar lo aprendido durante el curso en verano? No es necesario

Con la llegada del verano, a los padres les saltan las mismas dudas de siempre: ¿es necesario que los pequeños repasen en casa lo aprendido durante todo el curso? A esto se le suma las dudas de cómo actuar ante el tiempo libre que tienen por delante los escolares y si parte de ese tiempo debe estar dedicado a hacer tareas.

Pilu Hernández Dopico, maestra, formadora de formadores y CEO de El Pupitre de Pilu, defiende que el verano es un momento para desconectar y perder de vista los deberes y las rutinas del curso. “Hay quienes consideran que los deberes en verano ayudan a no perder el hábito, ¿de qué hábito hablamos? Los niños y niñas tienen cinco horas de clase durante 174 días de curso escolar, creo que es más que suficiente para establecer un hábito y conservarlo sin necesidad de cumplir unos horarios o seguir haciendo tareas. Si no es así, verdaderamente algo estamos haciendo muy mal”, explica la experta.

Hernández Dopico cree que hay que tener presente que los niños están cansados de todo el curso y de las rutinas y lo asemeja a los adultos. “Los padres no nos ponemos a trabajar durante nuestras vacaciones para no perder el hábito, con los niños debemos actuar igual. No quiero ni pensar lo que estaríamos diciendo si una empresa mandara trabajo a sus empleados durante las vacaciones, sería noticia de apertura de informativos y nos parecería ilógico total”, aclara la experta. “Con los niños debemos aplicar el mismo criterio, para ellos el colegio es su trabajo y también están cansados de todo el curso”.

La maestra considera que en muchas ocasiones los deberes suponen una comodidad para los padres que “durante un par de horas tienen al niño ocupado y callado, pero ¡la educación no se basa en la comodidad!”. Además, subraya que no es real el argumento de que durante las vacaciones olvidan lo aprendido durante el curso.

Esto no quiere decir que los niños no aprovechen el verano para seguir aprendiendo, pero la forma de hacerlo no tiene que ser la misma que durante el resto del año. “Es un momento propicio para leer por placer, para jugar con sus padres, hermanos, primos o amigos, para aprender matemáticas o vocabulario mientras se cocina, se hace la compra o se bañan en la piscina, pero siempre de una forma lúdica y alejada de lo estrictamente académico”.

Hernández Dopico invita a los padres a “compartir tiempo con sus hijos y escucharles, el ritmo que impone la rutina diaria no nos permite dedicarles la atención que merece y el verano es el mejor momento para hacerlo”.

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En contraposición a los cuadernos de deberes de vacaciones, Pilu Herández Dopico establece unos deberes que considera más acordes para el verano:

Deberes para los niños y sus familias

  1. Sueña despierto
  2. Quiérete y mímate
  3. Ayuda a los demás
  4. Saluda al entrar y despídete al salir
  5. Lee
  6. Escribe
  7. Salta en los charcos
  8. Báñate bajo la lluvia
  9. Aprende a escuchar
  10. Anda descalzo por la hierba
  11. Vete a ver las lágrimas de San Lorenzo, 15 de agosto y pide un deseo 😉
  12. Acaba lo que empiezas
  13. Juega con globos de agua
  14. Comparte
  15. Y sobre todo disfruta en compañía de la gente que SUMA

Nota del Pupitre de Pilu

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