Los libros producidos con inteligencia artificial ya no son una presencia anecdótica en la autopublicación de Amazon. Un nuevo estudio sobre 14.419 obras de ficción publicadas entre enero de 2023 y marzo de 2026 concluye que los títulos con una cantidad sustancial de texto detectado como generado por IA representan alrededor del 20 % de la muestra. Su rendimiento medio es inferior al de los libros sin IA detectada, pero su volumen está creciendo mucho más deprisa que la demanda, una combinación que los investigadores relacionan con menores ingresos por título en buena parte del mercado.
Las claves de los libros generados con IA en 20 segundos
- El estudio analiza 14.419 libros de ficción autopublicados en Amazon y sus ventas hasta junio de 2026.
- Un 20 % contiene más de un 25 % de texto detectado como generado por IA.
- Estos títulos consiguen proporcionalmente menos ventas e ingresos.
- El número de libros con ventas creció 19,2 veces, frente a 8,9 veces los ingresos.
- Los investigadores hablan de un efecto de saturación del mercado, aunque el estudio es observacional.
La investigación, titulada Generative AI floods and dilutes the market for books, ha sido elaborada por Tuhin Chakrabarty, Xinyue Liu, Jane C. Ginsburg y Paramveer Dhillon, vinculados a Stony Brook University, Columbia Law School y la Universidad de Michigan. El trabajo se encuentra publicado como preprint, por lo que sus resultados todavía deben interpretarse teniendo en cuenta que no ha completado un proceso convencional de revisión por pares.
También existe otra precaución importante: los investigadores utilizan sistemas de detección para estimar qué proporción del texto puede haber sido generada mediante IA. Por tanto, las categorías reflejan IA detectada, no una confesión de sus autores ni una verificación directa de cómo se escribió cada obra.
De hecho, ninguno de los 14.419 libros analizados informaba de contener texto producido mediante IA.
Los libros con más IA venden menos, pero ya son demasiados para ignorarlos
Los investigadores separaron los títulos en tres categorías: libros sin texto de IA detectado, obras con una presencia ligera de hasta el 25 % y títulos con más de un 25 %, considerados de uso sustancial.
Los resultados desmontan en parte dos ideas opuestas.
La primera sería que inundar Amazon con libros generados automáticamente garantiza un negocio extraordinario. Los datos no respaldan esa conclusión.
Pero tampoco respaldan completamente la segunda: que los libros generados mediante IA son irrelevantes porque nadie los compra.
Los títulos con uso sustancial de IA representan el 20 % de los libros estudiados, pero obtienen el 12,1 % de las ventas y el 11,3 % de los ingresos. Su rendimiento comercial medio es, por tanto, claramente inferior a su peso dentro del catálogo.
Los libros con utilización ligera de IA muestran un comportamiento mucho más parecido al conjunto del mercado: representan el 17,1 % de los títulos y reciben el 16,2 % tanto de las ventas como de los ingresos.
En el otro extremo aparecen las obras en las que los investigadores no detectaron texto generado mediante IA. Constituyen el 62,9 % de la muestra, pero concentran el 71,7 % de las ventas y el 72,5 % de los ingresos.
La diferencia resulta todavía más visible entre los grandes éxitos. Los títulos con utilización sustancial de IA representan aproximadamente el 10 % del 5 % de libros con mayores ventas.
Eso no significa que no puedan existir éxitos creados intensivamente con estas herramientas. El estudio encuentra casos capaces de alcanzar cifras comerciales considerables. La cuestión es que, en promedio, publicar con mucha IA no parece proporcionar mejores resultados comerciales por libro.
El problema para los escritores humanos aparece en otra parte.
La IA puede competir por volumen aunque sus libros sean menos rentables
La inteligencia artificial ha reducido drásticamente el coste y el tiempo necesarios para producir grandes cantidades de texto.
Para un escritor humano, publicar varias novelas al año supone meses de trabajo. Un autor que utilice intensivamente modelos generativos puede aumentar considerablemente ese ritmo.
Los datos del estudio muestran este comportamiento. Entre 385 autores que continuaron publicando obras con una presencia sustancial de IA después de comenzar a utilizarla, 287 aumentaron posteriormente su frecuencia de publicación.
Algunos llegaron a producir decenas de títulos al año.
Aquí aparece la tesis central de los investigadores: la IA no necesita producir libros mejores para modificar económicamente el mercado editorial. Puede hacerlo aumentando enormemente la oferta.
El catálogo acumulado estudiado aumentó 38,3 veces durante el periodo analizado. El número de títulos que registraron alguna venta trimestral creció 19,2 veces.
El dinero disponible no avanzó al mismo ritmo.
Las unidades vendidas aumentaron 7,3 veces y los ingresos trimestrales lo hicieron 8,9 veces.
Dicho de otra forma, están apareciendo libros capaces de vender mucho más deprisa de lo que crece el gasto de los lectores. El resultado es que hay más títulos intentando repartirse cada euro disponible.
Ese fenómeno puede perjudicar también a quien nunca haya utilizado ChatGPT, Claude, Gemini o cualquier otro modelo para escribir una novela.
Los autores humanos también pierden espacio en los rankings
Amazon no funciona como una librería con espacio físico ilimitado ante los ojos del consumidor. Aunque su catálogo pueda crecer prácticamente sin restricciones, la atención disponible sigue siendo limitada.
Hay un número determinado de posiciones destacadas, recomendaciones, resultados de búsqueda y puestos dentro de los rankings de cada género.
Kindle Unlimited introduce además otra dimensión, porque multitud de obras compiten por las lecturas de los mismos suscriptores.
El estudio encuentra precisamente que los libros sin texto de IA detectado pierden más terreno en aquellos géneros donde la adopción de inteligencia artificial es elevada, con un efecto especialmente marcado cuando existe una alta disponibilidad mediante Kindle Unlimited.
La presencia de IA también ha avanzado rápidamente en las posiciones más visibles.
Según los datos recopilados por los investigadores, la proporción de títulos con IA detectada pasó de ser prácticamente inexistente al comienzo de 2023 a ocupar una parte considerable del mercado en 2026.
La consecuencia económica aparece al comparar generaciones de publicaciones.
Utilizando la misma ventana de los primeros 90 días después del lanzamiento para poder realizar una comparación más homogénea, los ingresos por libro descendieron entre los títulos publicados en 2023 y los de 2025 en seis de los ocho géneros analizados.
Cuando se consideran exclusivamente los libros sin IA detectada, el descenso aparece en siete de los ocho.
Hay una excepción interesante: fantasía, terror y ficción sobrenatural, donde los títulos clasificados como humanos aumentaron aproximadamente un 35 % sus ingresos.
El estudio no demuestra que la IA sea la única responsable
Aquí conviene separar correlación y causalidad.
Los resultados muestran simultáneamente una explosión de nuevos títulos, un rápido crecimiento de los libros con IA detectada y una caída de los ingresos medios por obra en buena parte de los géneros.
Pero se trata de un estudio observacional.
Eso significa que no puede afirmarse a partir de estos datos que cada euro perdido por un escritor humano haya terminado necesariamente en manos de un autor que utiliza inteligencia artificial.
Existen numerosas variables que pueden afectar a las ventas: precios, publicidad, calidad, popularidad previa del escritor, funcionamiento de los algoritmos de recomendación, género, disponibilidad mediante Kindle Unlimited o cambios generales en los hábitos de los lectores.
También existe la dificultad inherente a detectar automáticamente texto producido mediante modelos generativos.
Los propios resultados deben entenderse dentro de esas limitaciones y, además, se refieren específicamente a ficción de género autopublicada en Amazon, no a toda la industria editorial.
Aun con esas precauciones, el estudio aporta una fotografía poco habitual porque combina el análisis completo de miles de libros con información comercial diaria durante varios años.
Y su conclusión plantea un problema diferente al debate habitual sobre si una inteligencia artificial escribe mejor o peor que una persona.
La cuestión económica puede ser mucho más sencilla: producir un libro con IA es tan barato y rápido que incluso obras con peores resultados individuales pueden alterar el mercado cuando aparecen por miles.
Para los escritores humanos, eso significa competir no solamente contra otros autores por conseguir lectores, sino contra una oferta cuyo coste marginal de producción se aproxima cada vez más a cero.
Preguntas frecuentes
¿Cuántos libros analizó el estudio?
Los investigadores estudiaron 14.419 libros de ficción de género autopublicados en Amazon entre enero de 2023 y marzo de 2026 y los relacionaron con datos diarios de ventas hasta junio de 2026.
¿Qué porcentaje de los libros tenía contenido generado con IA?
El 20 % fue clasificado como contenido con uso sustancial de IA, definido como más de un 25 % de texto detectado como generado artificialmente. Otro 17,1 % presentó un uso ligero.
¿Los libros escritos con IA venden mejor?
En promedio, no. Los títulos con uso sustancial representan el 20 % de la muestra, pero obtuvieron el 12,1 % de las ventas y el 11,3 % de los ingresos.
¿El estudio demuestra que la IA está reduciendo directamente los ingresos de los escritores?
Muestra una fuerte asociación entre el crecimiento de la oferta, la difusión de la IA y la reducción de ingresos por título, pero es un trabajo observacional y no permite atribuir toda esa caída exclusivamente a la inteligencia artificial.








