Domingo, 30 Noviembre 2008
La Navidad es una buena época para seguir inculcando a nuestro hijos los valores de ecología y cuidado del medio ambiente de los que tanto hablamos. Con juguetes como este se divertirán al mismo tiempo que aprenden sobre ciencia y sobre el cuidado de su entorno. Se trata de H2 Ecocar.

Es un coche que podemos encontrar en la tiendas Imaginarium y que funciona a base de hidrógeno. A través de una placa solar recibe la energía del sol y tranforma el agua en hidrógeno, mediante hidrólisis del agua, y ese hidrógeno sirve como combustible.
La carrocería es completamente transparente para que se pueda ver el mecanimos desde fuera y alcanza una velocidad de 5 km/h. Si no hay luz solar también puede funcionar con pilas alcalina tipo AA.
Está recomendado para mayores de 8 años y su precio es de 125 en la tiendas Imaginarium.
Vía: Compradicción
Más información: Imaginarium
Jueves, 18 Septiembre 2008
Este cuento habla sobre el origen del universo, un cuento nigeriano que explica los principales elementos de nuestro planeta de forma sencilla para los niños.
Hace mucho tiempo, el Sol y la Luna se conocieron y se casaron. Construyeron una casa hermosa en tierra seca y comenzaron su vida juntos. Después de algunos meses decidieron invitar a su amigo el Océano a su casa. “Son muy amables por pensar en mí,” dijo el Océano, “Pero me temo que no podré aceptar su oferta.” “Lo sabía,” dijo la Luna, “Usted ya no nos quiere.” El océano respondió “Claro que sí pero pienso que no cabría en su casa.” El Sol pensó que esto significaba que el Océano pensaba que su casa no era lo suficientemente grandiosa. “Por supuesto que no es eso lo que pienso” respondió el Oceano, “Estoy seguro que su casa es igual de brillante que ustedes, pero - “. “Entonces pase por favor,” dijo la Luna al mismo tiempo que abría las puertas de par en par. La casa era muy grande y se extendía hasta donde la vista alcanzaba. El Océano se filtró tímidamente a través del umbral. “Pase, pase, hay suficiente lugar para usted, ” dijo el Sol mientras reía. Entonces, el Océano comenzó a fluir hacia adentro más rápidamente.
Salimos cuando anochece,
nos vamos si canta el gallo,
y hay quien dice que nos ve
cuando le pisan un callo.