Primer año de universidad: qué cambia realmente respecto al instituto

Cada septiembre, unos 220.000 jóvenes se matriculan por primera vez en la universidad en España, según datos del Ministerio de Universidades. La mayoría llega con una idea aproximada de lo que le espera, pero pocos anticipan cuánto cambia el día a día respecto al instituto, más allá del campus nuevo o las asignaturas distintas.

Nadie te controla la asistencia (y eso pesa más de lo que parece)

En Secundaria, faltar a clase genera una llamada a casa. En la universidad, salvo asignaturas con evaluación continua que exigen un porcentaje mínimo de asistencia, nadie pasa lista ni avisa a nadie. La responsabilidad de ir a clase, seguir el temario y ponerse al día si te saltas una semana recae por completo en ti. Es la libertad que más se vende del cambio y, a la vez, la que más estudiantes de primero gestiona mal en el primer cuatrimestre.

El sistema de créditos y convocatorias funciona distinto

Las asignaturas ya no se miden en horas semanales sino en créditos ECTS, y cada uno equivale a unas 25-30 horas de trabajo total, entre clases, prácticas y estudio en casa. Además, casi todas las universidades españolas ofrecen dos convocatorias por asignatura, la ordinaria y la extraordinaria de recuperación, normalmente en junio y julio. Suspender un examen en enero ya no es un disgusto puntual, sino algo que hay que planificar recuperar meses después sin descuidar el resto de asignaturas del segundo cuatrimestre.

Los trámites que toca resolver las primeras semanas

Además de la matrícula, hay gestiones que conviene tener listas antes de que empiece el curso: solicitar el carné universitario (da acceso a biblioteca, descuentos y al campus virtual), pedir cita para el seguro escolar si tienes menos de 28 años, y presentar la solicitud de beca del Ministerio o de la comunidad autónoma dentro de plazo, porque suele cerrarse en octubre. También merece la pena localizar la delegación de estudiantes de tu facultad, que suele tener exámenes de años anteriores y resuelve dudas que el profesorado no siempre aclara a tiempo.

Organizar el tiempo sin que nadie te lo recuerde

Sin exámenes cada dos semanas ni deberes diarios, es fácil posponer el estudio hasta que se acumula todo antes del parcial. Si vienes de un instituto donde el horario te lo marcaban desde fuera, ahora toca construir tus propios hábitos de organización y gestión del tiempo antes de que llegue la primera semana de exámenes parciales, que suele ser el momento en que más estudiantes de primero se dan cuenta de que iban tarde.

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Cuándo el cambio pesa más de la cuenta

El 37 % de los universitarios españoles declara sufrir estrés o ansiedad durante el curso, según el estudio de Nido Living sobre bienestar universitario, y el primer año concentra buena parte de esos casos por la suma de cambios: nueva ciudad, nuevas rutinas, menos supervisión y, en muchos casos, la primera vez lejos de casa. Si notas que el agobio se mantiene más de unas semanas, conviene revisar cómo gestionar el estrés académico antes de que interfiera con el estudio, y acudir al servicio de orientación psicológica de la universidad, que la mayoría ofrece de forma gratuita al alumnado matriculado.

Preguntas frecuentes

¿Es obligatorio asistir a clase en la universidad?

Depende de la asignatura y de si opta a evaluación continua. Algunas exigen un porcentaje mínimo de asistencia para poder presentarse por esa vía; otras dejan la asistencia como opcional y evalúan solo con examen final.

¿Qué pasa si suspendo una asignatura en la convocatoria ordinaria?

Casi todas las universidades ofrecen una convocatoria extraordinaria, normalmente en junio o julio, para recuperarla sin tener que repetir el curso completo.

¿Cuándo hay que pedir la beca universitaria?

El plazo suele abrirse en agosto y cerrarse en octubre, aunque cada convocatoria fija sus fechas exactas. Conviene solicitarla nada más formalizar la matrícula para no quedarte fuera de plazo.

¿A quién acudo si me siento desbordado el primer año?

La mayoría de universidades españolas tiene un servicio de orientación o atención psicológica gratuito para el alumnado. También puedes hablar con tu tutor o tutora de curso, si tu facultad asigna uno.