Hace algunas semanas que se iniciaron las clases, pero aún son muchas las familias que andan comprando material escolar para sus hijos, un material que en ocasiones puede ser demasiado caro y que puede llegar a romper el presupuesto familiar. Comprar nuevos uniformes, adquirir material deportivo o la compra de un ordenador suelen ser situaciones habituales. En estos casos, esos imprevistos pueden suponer un gran problema si no se dispone de ese dinero. En estos casos, la forma más rápida y segura de conseguirlo es acudir a los préstamos rápidos, un sistema de financiación para imprevistos de última hora que cada vez está adquiriendo mayor importancia entre las familias.

Un apoyo para solventar gastos imprevistos

Para los que no conozcan qué son los préstamos rápidos, los podríamos definir como créditos personales que son concedidos a personas para hacer frente a gastos de última hora con los que no se contaban. No es un sistema de financiación, ya que las cantidades que se suelen conceder son muy bajas. Por ejemplo, en el caso de la compañía ¡QuéBueno!, la cantidad máxima que se puede solicitar la primera vez que se trabaja con ellos es de 300 €. Y al hacer un uso responsable de los créditos que te ofrece y devolverlo siempre en la fecha de vencimiento, en ese caso, se irá aumentando poco a poco el límite hasta llegar a los 900€.

A la vez que se solicita la cantidad del préstamo, también deberemos indicar el tiempo en el que haremos la devolución. Dependiendo de la cantidad solicitada y el plazo para devolver el dinero, los intereses a los que habremos de hacer frente aumentarán o disminuirán. Por este motivo, es muy importante tener claro estos valores a la hora de solicitar el dinero.

¿Qué se necesita para conseguir un préstamos rápido?

Acceder a estos préstamos rápidos es muy sencillo y sin la necesidad de tener que presentar ningún tipo de aval. Únicamente deberemos indicar nuestros datos personales pero no será necesario presentar ningún tipo de nómina o similar. Eso sí, es necesario que no estemos en ningún listado de morosos.

Si cumplimos con todos los requisitos, en pocos minutos podremos disponer en nuestra cuenta bancaria del importe solicitado. Lo mejor de todo este proceso, es que lo podemos hacer desde cualquier dispositivo móvil que tenga conexión a Internet.

A la hora de tener que hacer la devolución, es suficiente con realizar un pago con nuestra tarjeta de crédito o bien con una simple transferencia bancaria. Sencillo ¿no?

¿Alguna vez habéis tenido que solicitar préstamos rápidos? ¿Qué tal fue vuestra experiencia? Animaros y compartir con todos nosotros vuestros comentarios. ¡Os estamos esperando!

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