La educación no siempre hace feliz a las personas según un estudio de Warwick

Un nuevo estudio de la Universidad de Warwick sostiene que para las personas, conseguir una buena educación, no está relacionado con su bienestar y con el goce o disfrute de la vida que llevan. Un comunicado de EurekAlert! Pone en evidencia los resultados de un nuevo estudio publicado en la prestigiosa revista British Journal of Psychiatry donde los investigadores médicos de la Universidad de Warwick examinaron los factores socioeconómicos que más se relacionan con el alto bienestar a nivel mental, tanto el nivel de educación de las personas como las finanzas personales en cada caso.
Normalmente un bajo nivel educativo suele asociarse con enfermedades mentales, pero los investigadores universitarios querían ir un paso más allá y averiguar si un nivel educativo mayor realmente garantiza un bienestar mental o siquiera está vinculado con la presencia de una situación mental más estable y positiva.
El bienestar mental en relación al nivel educativo
A partir del análisis los investigadores llegaron a una conclusión sorprendente: todos los niveles de educación tienen las mismas probabilidades de garantizar un alto bienestar mental. Esto se traduce a que, en realidad, no influye en la salud mental de las personas el nivel educativo alcanzando. A diferencia de lo que se creía hasta ahora, puede que personas que nunca hayan terminado el secundaria tengan un bienestar mental incluso mayor que el de estudiantes universitarios.
¿Qué es el alto bienestar mental?
Se define así a la sensación de bienestar y buen funcionamiento de las capacidades mentales del individuo. Las personas con altos niveles de bienestar mental se sienten satisfechas y felices con su vida, y sus elecciones, más frecuentemente que otras personas, que tienen problemas en la forma de gestionar y resolver problemas o desafíos del trabajo, el estudio o la vida cotidiana.
Muchas veces, las personas con dificultades para alcanzar el alto bienestar mental tienen complicaciones en la relación con los demás. Es importante prestar atención a los procesos mentales que hacen a las relaciones humanas y a la generación de vínculos con otras personas porque la soledad y el aislamiento terminan creando mayores dificultades en el día a día.
La profesora Sarah Stewart-Brown, la autora principal de la investigación, sostuvo que los resultados de la investigación son polémicos:
“Estos resultados son bastante controversiales porque las expectativas eran las de encontrar que los factores socioeconómicos que están asociados a la enfermedad mental, también estuvieran relacionados de forma similar con el bienestar mental. De esta forma, si el bajo nivel educativo está fuertemente asociado a la enfermedad mental, el alto nivel educativo debía estar conectad positivamente con el bienestar mental. Sin embargo los resultados indican que esta relación no es así.”
Siguiendo con los resultados que se desprenden del estudio, los afro-caribeños de sexo masculino tienen el mayor nivel de bienestar mental. Esto puede estar relacionado con su actitud optimista frente a la vida y los desafíos del día a día.
Las probabilidades de alto bienestar mental en las minorías de grupos étnicos, africanos y afro-caribeños, también sirvieron como un dato sorprendente de la investigación. Los investigadores de la Universidad de Warwick pensaban encontrarse con datos similares a los de las asociaciones entre etnicidad y detención, como se encuentran en la Ley de Salud Mental, o en las asociaciones más generales entre enfermedad mental y origen étnico, pero nada de eso se comprobó.
La educación y el bienestar mental
Pese a que alcanzar el bienestar mental no está directamente relacionado con el nivel de educación de las personas, la investigación desarrollada por los profesionales de Warwick no debe servir como una justificación para disminuir el nivel de educación que alcancen las personas. Más bien tiene que ser una forma de reconocer que es posible alcanzar la felicidad y la plenitud en la vida aún sin haber estudiado.
Sin embargo no se puede dejar de lado el hecho de que las enfermedades mentales y el nivel bajo de educación sí están ligados. Las personas que en el día a día deben lidiar con diferentes obstáculos y objetivos muchas veces encontrarán en una formación profesional y una educación superior más alternativas y opciones para mejorar sus respuestas ante un entorno que no siempre es sencillo.
La investigación de la Universidad de Warwick tiene como conclusión final que no todas las personas que estudian son felices, sin embargo tampoco dice que las personas sean infelices porque estudian, así que en definitiva todo depende de cada individuo y la forma en la que llega a la decisión de seguir estudiando y formándose.
Los datos de este trabajo de investigación son controversiales y útiles, pero también deben ser entendidos como una alternativa para entender el funcionamiento de la mente de las personas en determinados casos, y no como una regla general.
La educación es una parte muy importante en la vida de las personas porque implica el desafío de aprender sobre diferentes temas y acciones que de otra forma no podríamos realizar. Se trata de aprender a dominar teórica y prácticamente aquello que hacemos, entender porque se comportan de determinada forma las máquinas, las herramientas o la naturaleza misma. Si eso afecta o no afecta tu nivel de bienestar mental forma parte de las áreas de investigación de los psicólogos, pero a la hora de elegir seguir estudiando y ampliando tu formación intelectual no debes pensar sino en otra cosa que sea obtener mayor felicidad y alegría a medida que aprendes nuevas cosas.