El 23 de abril, Día Mundial del Libro, no tiene por qué ser solo una efeméride más en el calendario escolar. Para muchas familias es una excusa perfecta para hacer de la lectura algo especial: visitar una librería, leer en voz alta juntos o regalar un libro elegido con cuidado. Y para los niños que todavía no tienen el hábito lector consolidado, estas pequeñas celebraciones pueden marcar la diferencia.
España cuenta con más de 4.700 bibliotecas públicas, según la Estadística de Bibliotecas del Ministerio de Cultura de 2022, y muchas de ellas organizan actividades especiales en torno a esta fecha: cuentacuentos, talleres de escritura, intercambios de libros. Una buena oportunidad para convertir el día en una experiencia, no en una obligación.

Leer en familia, sin presión
La lectura compartida es una de las actividades más sencillas y efectivas para despertar el interés lector en los niños. No hace falta un ritual elaborado: sentarse juntos, elegir un cuento o capítulo que guste a todos y leer en voz alta, turnándose si los niños ya saben leer. Las voces diferentes para los personajes y las pausas dramáticas convierten la historia en algo vivo.
Si los niños son mayores, un club de lectura familiar funciona bien: cada semana o cada quince días, todos comentan el libro que han leído. No hace falta guía formal, basta con preguntar qué les ha gustado, qué les ha sorprendido o qué cambiarían. Combinar el libro con la película basada en él añade una conversación extra sobre diferencias y similitudes entre formatos.
Una visita a la biblioteca o la librería
Dejar que los niños exploren una librería o biblioteca sin prisas es más educativo de lo que parece. Buscar ellos solos, tocar los lomos, leer las contraportadas y elegir qué les apetece es un ejercicio de autonomía y de desarrollo del gusto personal. Las bibliotecas públicas ofrecen préstamo gratuito y, alrededor del 23 de abril, suelen programar actividades para niños que vale la pena consultar con antelación.
Actividades creativas: disfraces y manualidades
Disfrazarse de personaje literario favorito es una actividad que funciona muy bien en la etapa de Educación Infantil y los primeros cursos de Primaria. No hacen falta disfraces elaborados: un sombrero, una capa o un detalle reconocible bastan para que la actividad tenga sentido. Muchos colegios organizan desfiles el 23 de abril, pero hacerlo también en casa, con el personaje de un libro que el niño haya elegido, le da un significado más personal.
Las manualidades también funcionan bien: marcapáginas decorados, portadas dibujadas del libro favorito, flores de papel de Sant Jordi o incluso un pequeño libro hecho a mano con páginas en blanco para que el niño escriba o dibuje su propia historia.

Cómo elegir un buen libro para regalar
El mejor libro es el que se ajusta a los intereses del niño, no el que le parece adecuado al adulto. Si le gustan los dinosaurios, hay divulgación científica para todas las edades. Si le fascinan los misterios, hay novelas de aventuras desde los 6-7 años. Si tiene entre 8 y 12 años y le encanta la fantasía, series como Harry Potter de J.K. Rowling o Percy Jackson de Rick Riordan tienen el gancho narrativo suficiente para crear hábito lector.
Para los más pequeños, de 3 a 6 años, los álbumes ilustrados con historias sencillas y emociones reconocibles funcionan muy bien. El monstruo de colores de Anna Llenas, por ejemplo, combina lectura con conversación sobre cómo se sienten los niños, y es una forma natural de reforzar la expresión verbal desde edades tempranas.
Una opción que casi siempre funciona: llevar al niño a elegir. Entrar a la librería sin un título predecidido y dejar que sea él quien encuentre algo que le llame la atención hace que el libro sea suyo de verdad, desde antes de abrirlo. Para quienes buscan mantener el hábito de lectura más allá del Día del Libro, las bibliotecas públicas son el recurso más accesible durante todo el año.
Preguntas frecuentes sobre el Día del Libro con niños
¿Por qué se celebra el Día del Libro el 23 de abril?
La UNESCO estableció el 23 de abril como Día Mundial del Libro en 1996, coincidiendo con la fecha de fallecimiento de Cervantes y Shakespeare. En Cataluña, la festividad de Sant Jordi, con la tradición de regalar libros y rosas, se celebra también ese día y es uno de los referentes literarios más conocidos en España.
¿A qué edad es bueno empezar a leer cuentos a los niños?
Desde los primeros meses de vida. Los bebés responden a la voz de los padres leyendo en voz alta, aunque no comprendan las palabras. El contacto temprano con los libros favorece el desarrollo del lenguaje y la atención, según la Academia Española de Pediatría (AEP).
¿Cómo fomentar la lectura si al niño no le gustan los libros?
Ofrecer libros sobre temas que ya le interesan: fútbol, animales, videojuegos, cocina. Los cómics y las novelas gráficas también cuentan y son un buen puente hacia la lectura más convencional. La clave es no forzar y no tratar la lectura como una obligación escolar fuera del horario de clase.
¿Hay actividades del Día del Libro para niños en línea?
Sí. Muchas editoriales, bibliotecas y ayuntamientos publican recursos gratuitos en sus webs: cuentacuentos en streaming, talleres de ilustración, descargas de libros digitales. La web del Ministerio de Cultura y la de las bibliotecas municipales de cada ciudad son el punto de partida más fiable para encontrar actividades en torno al 23 de abril.









