El 94 % de las aulas españolas tiene ya acceso a internet y casi 9 de cada 10 colegios públicos usa pizarra digital en el curso 2025-2026, según datos del Ministerio de Educación. Ese cambio se nota en casa tanto como en clase: apps para deberes, plataformas de comunicación con el tutor, cuentas de correo escolar desde los 6 años. Si sientes que no controlas del todo qué usa tu hijo y para qué, no eres el único, porque casi la mitad de las familias españolas reconoce no conocer bien las herramientas digitales que emplea el centro a diario, según una encuesta de Save the Children.
Te contamos qué preguntar, qué vigilar y qué puedes dejar pasar sin agobiarte, con la LOMLOE y la protección de datos de menores como referencia legal. Si te interesa el panorama completo de lo que está cambiando en las aulas —aprendizaje adaptativo con IA, realidad virtual, datos educativos—, tienes el detalle en este análisis sobre cómo la tecnología está cambiando ya la educación. Aquí nos centramos en lo que te toca decidir a ti como madre, padre o tutor.
Qué plataformas usa realmente el colegio de tu hijo
La mayoría de los centros españoles combina dos o tres herramientas: un entorno virtual de aprendizaje (Classroom, Moodle o la intranet propia del colegio), una app de comunicación con las familias (Séneca, Tokapp, iEduca) y, cada vez más, alguna plataforma de aprendizaje adaptativo que ajusta los ejercicios al nivel de cada alumno. No hace falta que entiendas cómo funciona el algoritmo por dentro, pero sí conviene que sepas el nombre exacto de cada app, para qué la usan y si guarda datos de tu hijo. En la reunión de inicio de curso o en la web del centro suele figurar esa información, aunque no siempre de forma clara. Puedes encontrar un repaso de las herramientas más comunes y para qué sirve cada una en esta guía de herramientas tecnológicas para el aprendizaje.
Qué preguntar sobre la privacidad de sus datos
El RGPD y la LOPDGDD obligan a los centros a informar de qué datos recogen de los menores y con qué finalidad, y a pedir consentimiento cuando el alumno tiene menos de 14 años. En la práctica, muchos coles delegan esa gestión en las propias plataformas educativas, y ahí es donde conviene fijarse: ¿la app almacena el historial de actividad del niño? ¿Comparte datos con terceros? ¿Puedes pedir que se borren al terminar el curso? Si nunca te lo han explicado, tienes derecho a pedirlo por escrito. Este tema se trata con detalle en esta guía sobre edtech y privacidad de los menores, con lo que dice la normativa española y qué protección existe realmente.
Señales de que algo no va bien en casa
No todo lo que preocupa a las familias tiene que ver con el colegio. El uso de tablet o móvil para hacer los deberes se mezcla fácilmente con el uso recreativo, y ahí es donde conviene estar atento. Si tu hijo necesita el dispositivo para todo, se frustra en cuanto se lo retiras un rato o pasa más tiempo buscando vídeos relacionados con el tema del trabajo que haciendo el trabajo en sí, hay una señal clara de que el reparto entre estudio y ocio digital se ha desdibujado. No hace falta prohibir la tecnología para corregirlo, basta con marcar un espacio y un horario claros para las tareas escolares, separado del tiempo libre.
Qué hacer y qué no hacer
Sí ayuda sentarte con tu hijo la primera semana de curso y repasar juntos qué apps va a usar, para qué sirve cada una y dónde guarda sus contraseñas. También ayuda revisar con el centro qué opciones de control parental ofrece la plataforma, porque casi todas las que usan los colegios españoles permiten limitar el acceso a ciertos contenidos o revisar el historial de uso. Lo que no funciona es prohibir el dispositivo sin más cuando algo falla, porque el niño acaba usándolo igual, solo que sin que tú lo sepas. Tampoco conviene comparar el ritmo de aprendizaje de tu hijo con el de otro alumno solo porque una app reparte medallas o rankings: esas plataformas gamifican el progreso, pero cada niño avanza a un ritmo distinto.
Para la parte más general del uso de pantallas, fuera del entorno estrictamente escolar, tienes pautas concretas por edad en esta guía de alfabetización digital para educar con sentido crítico.
Preguntas frecuentes
¿A qué edad puede mi hijo tener su propia cuenta de correo escolar?
No hay una edad legal mínima fijada por la LOMLOE, pero muchos centros las crean ya en Primaria, desde los 6 años, gestionadas y supervisadas por el propio colegio. El centro debe informarte de que existe esa cuenta y de qué uso se le va a dar.
¿Puedo pedir que mi hijo no use una app concreta del colegio?
Puedes plantearlo, pero si la herramienta forma parte de la programación oficial del centro, es probable que no exista una alternativa dentro del aula. Sí puedes pedir información detallada sobre el tratamiento de datos y, si tiene menos de 14 años, exigir que se te pida consentimiento expreso.
¿Es normal que mi hijo pase más tiempo en el ordenador ahora que antes?
Sí, en parte. La digitalización de los deberes y los exámenes online ha aumentado el tiempo de pantalla ligado al estudio en los últimos cursos. Lo importante no es la cantidad total, sino que sepas distinguir qué parte es trabajo escolar y qué parte es ocio, y que exista un límite claro para la segunda.
¿Qué hago si el colegio no me explica qué datos recoge de mi hijo?
Puedes solicitarlo por escrito a la secretaría del centro o al delegado de protección de datos, si lo tiene designado. El RGPD obliga a facilitar esa información y, si no la recibes en un plazo razonable, puedes trasladar la consulta a la Agencia Española de Protección de Datos.
¿Debería instalar control parental en el ordenador que usa para los deberes?
Depende de la edad y de la confianza que tengas con tu hijo. En Primaria suele ser razonable, sobre todo para limitar el acceso a contenido no adecuado durante el tiempo de estudio. En Secundaria, muchas familias prefieren sustituirlo por acuerdos claros de uso, hablados con el hijo en lugar de impuestos sin explicación.









