Suspensos a la vista

Antes de que termine la segunda evaluación y lleguen las notas, muchos padres empiezan a preocuparse de que si el semestre no va bien, porque sus hijos van a reprobar. Una segunda evaluación es clave para poder anticipar situaciones en las que se pueden repetir y reajustar cursos, siempre que no todas las asignaturas suspendan universalmente. En este caso, comprender qué podría estar causando el mal resultado debería ser la principal prioridad de los padres.

Pilu Hernández Dopico, maestra, formadora de formadores y CEO de El Pupitre de Pilu, alude a cuestiones de muy diversa índole: “desde que el alumno tenga algún problema personal que esté interfiriendo en su concentración, que no haya interiorizado bien los conceptos o entendido las explicaciones del profesor, hasta que no le haya dedicado el tiempo necesario a la materia”.

La reacción de los padres ante una noticia como esta que, lógicamente, no quieren recibir es muy importante. “Deben estar tranquilos para poder analizar cuál es el origen del suspenso”, explica Pilu Hernández Dopico, “hablar con su hijo y entender qué es lo que ha pasado, por qué no ha superado determinadas materias con éxito. Realizar este primer paso con la debida calma será de gran ayuda para ambas partes”.

La experta apunta que hay que completar este análisis con el que aporte el colegio. “Es necesario hablar con tutor y profesores para obtener una visión lo más completa posible de la situación y ver cómo se pueden mejorar esos puntos débiles o si verdaderamente hay que estar preparado ante una posible repetición de curso”.

Con la entrada en vigor de la nueva ley LOMLOE, que, entre otros aspectos, ha modificado las condiciones de promoción de todos los niveles educativos, la repetición de curso únicamente se planteará en Primaria al finalizar 2º, 4º y 6º curso tras haber agotado el resto de vías de refuerzo y apoyo. La experta señala que “uno de los puntos que no varía con respecto a la anterior normativa, que los padres deben tener presente, es que la educación está concebida como continua, lo que permite comprobar la evolución y el ritmo de los menores a lo largo del tiempo, y formativa, en cuanto a la planificación de los procesos de enseñanza y aprendizaje, detectando las dificultades y sus causas, y poniendo remedio durante el proceso. Esto, en sí mismo, no supone un alivio para ningún padre que se enfrenta a un suspenso de su hijo, pero hay que tenerlo en cuenta de cara a buscar un remedio en el último trimestre y superar el bache”. Y otra medida que cambia con la llegada de la LOMLOE es que la decisión de repetición ha de ser colegiada por el equipo docente del alumno.

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Los medios para reconducir los malos resultados dependerán mucho de las causas que lo hayan originado y pueden ser desde clases de refuerzo, más dedicación al estudio o tratar de cambiar la situación personal que esté perjudicando la concentración del menor. 

No obstante, la solución se puede adelantar a la llegada de las notas, ya que a lo largo del curso los estudiantes ponen a prueba sus conocimientos de las diferentes asignaturas en varios exámenes dejando patente la existencia de un problema si los resultados no son positivos. “Detectar cuanto antes las dificultades de los estudiantes es una labor de los padres porque es algo que se ve venir a medida que avanza el trimestre”, comenta Pilu Hernández Dopico.

Y si, a pesar de haber afrontado las dificultades, los resultados no mejoran “repetir curso no tiene que ser un drama. La actitud positiva de los padres es clave para que su hijo no crea que les ha fallado. Sé que es complicado, pero en estos casos los progenitores lo deberían ver como algo beneficioso para el estudiante para, de esta forma, superar las dificultades académicas y afrontar el resto de los cursos sin problemas añadidos”.

En resumen, ante los suspensos del segundo trimestre que pueden desencadenar una repetición de curso, Pilu Hernández Dopico aconseja a los padres:

  • Recibir la noticia con tranquilidad
  • Analizar las causas de los malos resultados hablando con su hijo y con el colegio
  • Aportar una solución según el origen
  • Adelantarse a la llegada de las notas para detectar y solventar las dificultades
  • Agotar todas las medidas antes de la repetición.

El Pupitre de Pilu

Pilu Hernández Dopico es maestra de vocación con más de 20 años de experiencia, experta en educación de familias y formadora de formadores, como preparadora de oposiciones y con más de 3.513 casos de éxito en El Pupitre de Pilu. Pilu trabaja codo con codo con familias en la educación de sus hijos y su filosofía es trabajar con personas con ganas de aprender y superarse día a día.

Un artículo según la experta Pilu Hernández Dopico.

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