Diarimanete llevamos en nuestras manos millones de microbios, unos inofensivos y otros que pueden causar enfermedades como, por ejemplo, resfriado común, gripe, diarream hepatitis y algunos tipos de meninginites. El lavado de las manos con agua y jabón es una de las maneras más eficaces y económicas de prevenir muertes innecesarias. Esa prácticas higiénica reduce en más de un 40& el número de muertes debidas a la diarrea y en un 25% el número en casos de infecciones agudas de las vías respiratorias.

Un niño que trae gérmenes al hogar, desde la guardería o el colegio, puede infectar a dos terceras partes de la familia. Por ejemplo, el virus de la gripe puede sobrevivir más de 48 horas en algunas superficies: interruptores de luz, mandos a distancia, aparatos de teléfono y picaportes, entre otros.

El lavado de manos con jabón constituye una importante estrategia contra la propagación del virus de la gripe.

El alcohol en gel es un excelente desinfectante cuando no se dispone de agua, para ello las manos no deben estar visiblemente sucias.

¿Cuándo debemos lavarnos las manos?

Antes de:

  • Preparar la comida o comerla.
  • Curar una herida o atender a alguien que está enfermo.
  • Colocarse a quitarse las gafas.

Después de:

  • Ir al baño.
  • Sonarse la nariz, estornudar o toser.
  • Manipular alimentos crudos, especialmente carnes.
  • Manipular basura.
  • Atender a alguien que está enfermo o a bebés recién nacidos.
  • Cambiar pañales.
  • Tocar animales o manipular sus excrementos.
  • Hacer deportes o gimnasia.
  • Asistir a un lugar público: hospitales, colegios, entre otros.

Vía: “Revista Maestra de Primaria nº67”

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