La importancia de la sinergia del pensamiento computacional y del pensamiento matemático para la adquisición de competencias claves

pensamiento matemático

En el ámbito docente, el dominio de los diferentes sistemas de medición y su aplicación práctica mediante el uso de pesos, longitudes o volúmenes (en los que se pueden ordenar y comparar números) es tremendamente útil para que los estudiantes desarrollen su competencia matemática. Fundamentalmente, porque el planteamiento de ejercicios y retos a través de estas variables facilita que adquieran experiencia en la resolución de problemas; y además les incentiva para que se esfuercen y recurran a estrategias personales basadas en su experiencia.

Por eso, en ProFuturo contamos con el recurso específico de “Ordenar números, comparar números y hacer operaciones”, para orientar a los educadores y ayudarles a que profundicen junto a sus alumnos en los usos y posibilidades de los números. Bajo el nombre ‘Ordenar números, comparar números y hacer operaciones’, esta unidad es un recorrido entretenido y motivador, a través del cual los niños podrán descubrir las medidas de capacidad y aprenderán a valerse de ellas, tanto para encarar retos sencillos que incluyan sumas o restas, como para comparar y ordenar los números fácilmente.

Acercarse al pensamiento matemático para entender el pensamiento computacional

Inicialmente, este recurso se circunscribe al aprendizaje curricular de las Matemáticas que propone ProFuturo para niños de entre 6 y 8 años. Pero su valor didáctico es aún mayor, por su capacidad para establecer una sinergia tremendamente productiva entre el pensamiento matemático y el pensamiento computacional.

La interrelación entre ambos procesos de pensamiento es compleja, pero tanto uno como otro ofrecen herramientas y soluciones para que las personas aprendan a:

  • Resolver problemas,
  • a razonar y probar,
  • a conectar conceptos y realidades entre sí,
  • y a comunicar y representar.  

Es decir, exactamente las mismas capacidades que podrán aprender a desarrollar los niños que trabajen con la unidad ‘Ordenar números, comparar números y hacer operaciones’.

Así es la relación entre pensamiento computacional y pensamiento matemático

Profundicemos un poco en las semejanzas existentes entre el pensamiento computacional (PC) y el pensamiento matemático (PM):

  • Las dos metodologías pretenden resolver problemas, porque tratan de reconocer patrones en los planteamientos estructurales de estos.
  • Tanto una o como otra involucran procesos de descomposición, como dividir los problemas en etapas o pasos más sencillos. E, igualmente, permiten extraer principios generales y crear nuevos algoritmos; así como modelar el pensamiento, para trasladar objetos y realidades cotidianas a ecuaciones matemáticas (PM) y a conceptos computacionales (PC).
  • A la hora de afrontar retos o problemas, en estos dos tipos de pensamiento las personas incentivarán también el uso de estrategias heurísticas, la metacognición, la aplicación del método del ensayo-error, la interpretación de situaciones de ambigüedad y el desarrollo de estrategias flexibles y adaptativas.
  • El pensamiento computacional y el pensamiento matemático pueden ser aprendidos y desarrollados a cualquier edad. Y, por supuesto, también pueden ser ejercitados tanto individualmente como en grupos de trabajo.
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Y, más allá de estos puntos en común, igualmente hay aspectos en los que se distinguen y que hacen más productivo el conocimiento de ambos. El PM destaca por centrarse en la resolución de problemas matemáticos con elementos puramente matemáticos; mientras que el PC también resulta útil para trabajar con otros campos, como las ciencias o las artes. Aunque, en cualquier caso, esta amplitud de miras queda limitada por la concreción del hardware informático y del mundo real; ya que las matemáticas son mucho más valiosas para manejar conceptos e ideas abstractas.

Conocer mejor cómo ordenar y comparar números hoy para aprender pensamiento computacional mañana

Por lo tanto, a medida que se explora el pensamiento computacional, se encuentran maneras de sacarle provecho dentro de los planes de estudios de las matemáticas. Si los alumnos cuentan con conocimientos previos en cualquiera de las dos metodologías, podrán encarar el aprendizaje de la otra de manera más sencilla. Principalmente, porque tendrán más facilidades para reconocer y descomponer patrones o para extraer algoritmos y modelizar; así como para resolver problemas computacionales aplicando técnicas matemáticas, o viceversa.

En este caso, el recurso ‘Ordenar números, comparar números y hacer operaciones’ es un paso adelante dentro de las primeras etapas del aprendizaje de las matemáticas por parte de los niños. Para afrontarlo, estos deberán contar con nociones sobre el funcionamiento del sistema de numeración, además de cierta experiencia en la resolución de problemas de carácter aditivo mediante la utilización de estrategias personales. Todo ello, para que puedan manejarse con conceptos matemáticos de pequeña complejidad.

En ProFuturo entendemos además que el abordaje de este temario matemático otorgará a los estudiantes más jóvenes de unas habilidades muy útiles, para que puedan trabajar más adelante en retos más exigentes que incluyan el pensamiento computacional.

Y es que, como acabamos de ver, a través de la sinergia de estas dos metodologías, los alumnos podrán alcanzar más fácilmente los objetivos marcados, y a la vez adquirirán las competencias necesarias para aprender de forma autónoma. Lo que nos lleva a recomendar la inclusión de nuestra unidad en los programas de estudio correspondientes a su edad, y dentro de un marco curricular más amplio que también tenga en cuenta el aprendizaje del propio pensamiento computacional.

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