Es más importante tener sentido común
Todos habrán escuchado esta reflexión que sirve de título a nuestra entrada de hoy. Tan acertada como tantas otras, que nos legó el célebre dramaturgo don Jacinto Benavente. Y es cierto, se puede ser inteligente, se puede ser genial y aún con ello no tener sentido común. Los vemos en el día a día, personas que nos parecerían que tienen todo para triunfar en la vida, van dando tumbos por ella, asumiendo malas decisiones y sin aprovechar la experiencia que la vida nos da cada día.
Qué es más importante inteligencia o sentido común
Este es un tema que durante mucho tiempo han analizado los terapeutas del comportamiento, un tema favorito de los expertos en coaching tan populares hoy en día. Ser inteligente es importante, que nadie diga lo contrario, pero para triunfar hay que tener también sentido común que aunado a la inteligencia, te permitirá tomar buenas decisiones, aprovechar al máximo tu capacidad intelectual o física y claro planear de una manera efectiva tus planeas personales y profesionales. Y por qué no decirlo, tener una vida feliz en la medida en que razonas los hechos, tomas consejo de los errores y aplicas tu experiencia.
Cómo se adquiere el sentido común
Lógicamente todos pasamos por experiencias de vida similares, vamos modificando nuestro modo de vivir y de pensar en la medida que vamos aprendiendo de nuestros errores. El sentido común es eso, el aprendizaje de la vida misma. Y la inteligencia podríamos decir, es un especial talento que nos sirve para adquirir conocimientos sobre tópicos con los que nos desenvolveremos profesionalmente, con los que creamos e innovamos.
Quizá muchos han desarrollado con el transcurrir de su vida, el sentido común para tomar decisiones correctas y eso se haga notar en muchas personas y por eso mismo no se vea tanto en otras. El sentido común quizá no deba adquirirse sino solamente trabajar en él. Para mejorar el sentido común, hay que estar atento a lo ocurre para entender las situaciones que se nos presentan en la vida, la falta de atención, puede hacernos no ver todo lo que hay que ver, y como resultado equivocarnos y mucho.
Hay que tener control sobre nuestras emociones, esto es algo que todos sabemos, nuestros sentimientos pueden nublar nuestra razón y nos veremos tomando decisiones de las que luego con un poco de calma comprobaremos nos hemos equivocado. Parte de tener sentido común es asumir que nos equivocamos y que podemos enmendarnos, aprender de la experiencia como ya hemos dicho, nos ayuda a tomar decisiones más certeras basados en nuestras experiencias anteriores.
Y como es lógico, para reconocer los errores hay que ser humilde, y esto también es parte de tener sentido común, quien se empeña en no reconocer cuando se ha equivocado, no puede tomar ventaja de la experiencia que se adquiere solamente de la vida misma, de las ocasiones en que nos equivocamos. Asumidas estas cuestiones, es fácil ocuparse de vivir la vida con sentido común. No es tan difícil ser genial y tener sentido común… ¿verdad?
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