Cuando aún duran las actividades de celebración del Día Internacional de la Mujer 2014que este año ha hecho énfasis en el empoderamiento femenino, no podemos dejar de lado divulgar las alarmantes cifras de niñas, 400 millones que se extenderán  a 142 millones de niñas más durante esta década, que se ven alejadas de la educación y las oportunidades que la misma conlleva al ser forzadas a contraer matrimonio,  según el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia UNICEF.

El matrimonio infantil es una forma de abuso y explotación de las niñas. Las mismas se ven enfrentadas a la soledad de alejarlas de su entorno, familia y personas de su edad, a asumir responsabilidades cuando aún no tienen la capacidad para ello, a ser víctimas de violencia familiar y estar en riesgo de prostitución. Así como, a ser contagiadas de enfermedades como el SIDA y a embarazos de riesgo por no estar su cuerpo preparado para el parto. Con ello, se les niega el derecho a educarse y acceder a oportunidades para mejorar su modo de vida.

matrimonios infantiles

En las culturas donde es normal casar a las niñas con hombres adultos, más de 10 millones de niñas con edades entre 8 y 10 años, son obligadas a casarse  y son expuestas a todo tipo de peligros. Según estudios del Fondo de Población de las Naciones Unidas, entre el 2011 y el 2020, 140 millones de niñas se convertirán en novias niñas.

El 36% de las mujeres entre 20 a 24 años en muchas regiones del mundo, viven en pareja o están casadas antes de los 18 años. 14 millones de adolescentes entre 15 a 19 años dan a luz cada año.  La práctica de casar a las niñas a temprana edad, está muy arraigada en los países de Africa Subsahariana y Asia Meridional. Lo que para nada implica que no sea algo que sucede en otras regiones del mundo. Esto impide lógicamente cumplir a cabalidad con uno de los objetivos del Milenio, llevar la educación de calidad a la mayor cantidad de niñas en el mundo.

Una joven vida condenada a la sumisión y el sufrimiento, es algo que todos gobernantes y ciudadanos del mundo, debemos tener en cuenta. La lucha por educar a las niñas del mundo, que traerá consigo la reducción de la pobreza y el empoderamiento de la mujer, no es algo que debemos pensar en un solo día del año, es un desafío permanente, crear las condiciones para que accedan a la educación y perseguir todas aquellas prácticas que como el matrimonio infantil, les impiden disfrutar de sus derechos.

Imagen: Yo solo no puedo

Dejar respuesta

Please enter your comment!
Please enter your name here