Errores que arruinan una entrevista de trabajo y cómo evitarlos

entrevista de trabajo

Las empresas españolas reciben una media de 200 candidaturas por cada oferta publicada, según datos de InfoJobs. Con esa competencia, no hace falta cometer un error grave para quedar descartado: basta con repetir alguno de los fallos más comunes que los propios seleccionadores identifican una y otra vez en sus procesos. Si quieres la guía completa de preparación paso a paso, la tienes en cómo prepararte para una entrevista de trabajo. Aquí nos centramos en lo contrario: qué es lo que la tira por tierra aunque llegues con los deberes hechos.

No investigar la empresa más allá de la web

Cuando te preguntan «¿qué sabes de nosotros?» y respondes con lo que dice la portada de la web, se nota. Los seleccionadores buscan que hayas ido un paso más allá: una noticia reciente de la empresa, un producto nuevo, un cambio de rumbo. Diez minutos revisando su blog corporativo o su perfil de LinkedIn marcan la diferencia entre una respuesta genérica y una que demuestra interés real.

Hablar mal de jefes o empresas anteriores

Por muy mala que fuera tu experiencia anterior, criticar abiertamente a un exjefe transmite una señal de alarma: el entrevistador se pregunta qué dirás de esta empresa dentro de un año. Si te preguntan por qué dejaste tu último trabajo, describe hechos concretos (reestructuración, fin de contrato, búsqueda de crecimiento) sin entrar en el terreno personal.

Dar respuestas genéricas que sirven para cualquier empresa

«Soy muy trabajador y me adapto bien a los equipos» no dice nada que un entrevistador no haya oído cien veces esa misma semana. Lo que convence son ejemplos concretos: una situación real, lo que hiciste y el resultado que obtuviste. Si puedes acompañarlo de una cifra o un dato verificable, mejor todavía.

Llegar sin preguntas propias

Cuando el entrevistador pregunta «¿tienes alguna duda?» y respondes «no, creo que ha quedado todo claro», pierdes una oportunidad de oro. Prepara al menos dos o tres preguntas sobre el día a día del puesto, el equipo con el que trabajarías o cómo se mide el éxito en ese rol. Demuestra que estás evaluando la oportunidad tanto como ellos te evalúan a ti.

Lenguaje corporal cerrado

Brazos cruzados, mirada al suelo, tono de voz apagado. Ninguno de estos gestos es intencionado casi nunca, pero se leen como falta de confianza o de interés. Una postura erguida, contacto visual sostenido (sin forzarlo) y un tono de voz claro comunican seguridad incluso cuando por dentro estás nervioso.

También te puede interesar:  El 32% de las víctimas de bullying no se lo dicen a nadie

No saber explicar por qué te interesa justo ese puesto

«Necesito trabajar» es una respuesta honesta pero que no aporta nada al entrevistador. Aunque la motivación real sea económica, conviene tener preparada una razón concreta ligada al puesto: qué te atrae de las funciones, qué puedes aportar con tu experiencia previa o qué esperas aprender en ese rol. Si además tu currículum necesita un repaso antes de enviarlo, aquí tienes cómo mejorar el currículum para que llegue más pulido a esa primera criba.

Interrumpir o no dejar terminar la pregunta

Con los nervios es fácil lanzarse a responder antes de que el entrevistador termine de formular la pregunta. Tomarte dos segundos de silencio antes de contestar no resta puntos, al contrario: transmite que estás pensando la respuesta en vez de recitar algo memorizado.

Si acabas de terminar tus estudios y esta va a ser una de tus primeras entrevistas, también te puede servir revisar cómo prepararte para el mundo laboral antes de empezar a enviar candidaturas.

Preguntas frecuentes

¿Es grave no saber responder una pregunta técnica?

No tanto como parece. Es mejor reconocer que no lo sabes y explicar cómo lo resolverías o dónde lo buscarías, que inventar una respuesta incorrecta con seguridad.

¿Puedo tomar notas durante la entrevista?

Sí, y de hecho suele valorarse bien. Llevar una libreta pequeña para anotar datos clave del puesto transmite organización e interés genuino.

¿Qué hago si me preguntan mi pretensión salarial y no lo tengo claro?

Da un rango realista basándote en lo que se paga en el sector para ese puesto, en vez de improvisar una cifra al azar o evitar la pregunta por completo.

¿Los nervios se notan tanto como creo?

Menos de lo que imaginas, y además la mayoría de entrevistadores los entiende como algo normal. Lo que sí penaliza es que los nervios te lleven a divagar o a no escuchar bien la pregunta.