Tras analizar en el post anterior los diferentes factores que podían influir en una buena memorización, procedemos a dar una serie de métodos mnemotécnicos, mediante los cuales es posible retener hechos completamente inconexos, listas de nombres, números, etc., en tal considerable cantidad que muchas veces da lugar a una capacidad difícil de creer.
Estas reglas pueden consistir en inventar un cuento, refrán o historieta, utilizar abreviaturas, acrónimos o números, incluso emplear imágenes, todo vale.

- Técnica de la historieta: consiste en crear una historia con los elementos que han de memorizarse. Por ejemplo queremos memorizar el número 8-2-2200-2230, entonces podríamos pensar que a las 8 de la tarde Paco salió de la oficina y quedó para cenar con sus 2 compañeros a las 22.00, sin embargo se retrasó y llego a las 22.30.
- Técnica de los lugares: consiste en asociar cada uno de los elementos que se pretenden memorizar con los lugares de un recorrido que nos es familiar y hay que seguir un orden predeterminado (no vale alterarlo) y al ser posible sean recorridos ampliables por si hay que memorizar una lista más extensa. Por ejemplo, en el recorrido de la casa se podría incluir la portería, y el elemento que relacionamos es llaves.
- Técnica de la cadena: relacionar las palabras con una sencilla frase que nos inventamos. Por ejemplo queremos recordar una serie de elementos de la tabla periódica: Litio, Berilio, Boro, Carbono, nitrógeno, Oxígeno, Fluor y Neón. Pues bien, la frase que podemos crear es «La BBC no funciona».
- Técnica de Oración creativa o método de las iniciales: consiste en crear una palabra real o inventada utilizando las primeras sílabas de los elementos de la lista, una palabra que nos sea fácil de memorizar, sobre un significado o contenido del tema. Por ejemplo para acordarnos de las cuatro provincias de Galicia creamos la palabra “acouvipo” (a Coruña, Ourense, Vigo y Pontevedra).
Espero que os sirvan estas técnicas para mejorar en vuestro estudio, y que las vayáis añadiendo a los consejos dados anteriormente, tanto de lectura, como de redacción, para que no haya excusas a la hora de afrontar los estudios.