Hoy en día, nueve de cada diez niños con edades comprendidas entre los diez y once años comienzan a jugar con los videojuegos, programas de entretenimiento que se conectan al televisor y cuya difusión es mayor entre los chicos que entre las chicas.

En la infancia y, sobre todo en la adolescencia, el patrón de desarrollo se fija en modelos en los cuales los niños poenen toda su atención. Tema altamente controvertido, encontramos aliados y detractores de dichos juegos. Como en todo, conocer el tipo de juego y saber cuánto tiempo se dedica a la prácticas del mismo ayudadará a controlar a los niños. Es importante saber que existen guías de información y recomendaciones para padres, que ayudarán a la hora de su adquisición a conocer la temáticas y la edad para la que están recomendados.

En cuanto a los efectos negativos, profesionales cualificados de la medicina nos hablan de los resultados nocivos de estos juegos, su uso incontrolado puede resultar perfucicial para la salud; se ha comprobado que en un porcentaje muy pequeño se pueden desencadenar crisis en niños con antecedentes de epilepsia, debido al os destellos y la intensidad de los colores. El uso diario de estos juegos altera la vida cotidiana de los niños, quedando al margen de otras actividades y aislándose de los amigos. El abuso de esta práctica puede acarrerar cansancio en el sistema nerviosos y como consecuencia el nivel académico del alumno bajará.

Estas actividades van unidas a un sedentarismo que podría derivar en obesidad y recinetes estudios nos hablan de la aparición de lesiones en manos y muñecas. Y, por supuesto, el elevado coste de los aparatos y los juegos supone un gasto familiar.

Es de vital importancia vigilar los juegos de nuestros niños y adolescentes y conocer que en sus manos pueden caer juegos agresivos, sexistas, racistas,…

Mas no todo es negativo, expertos en la materia hablan de los posibles efectos positivos que pueden producir en los niños y los resultados beneficiosos que se consiguen con un control adecuado. Se trata de desarrollar objetivos como la coordinación visomanual, la tolerancia al fracaso y la estimulación de la memoria.

Con una exhaustiva vigilancia en los tiempos y sin querer utilizar las máquinas como sustitutos de “cuidadoras”, podemos alentar el juego grupal e interactivo. Entendamos que su utilización susle ser el comienzo para controlar el mundo informático. Una correcta selección de los videojuegos facilitará el aprendizaje de estrategias, aportará herramientas necesarias para que el niño aprenda a seleccionar y le educará en el autocontrol, desarrollando capacidades para expresar sus ideas.

Vía: “Maestra de Primara nº 15”

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