Los padres son el ejemplo que más pesa en la vida de un hijo, es la influencia más importante y en definitiva, los padres ayudarán a formar la personalidad del pequeño. Mientras los niños crecen observan a sus padres y les van conociendo; cómo son, cómo hablan, qué piensan, cómo actúan y un largo etc. La actitud de los padres marcará a los niños para siempre.
Con la introducción a este artículo quiero decir que los niños aprenden todo en la vida porque sus padres así se lo enseñan, por este motivo la actitud de los padres hacia la escuela y lo que diga de los profesores es realmente importante para el rendimiento académico del menor. Hay algunos aspectos que son de enorme importancia para que se deben tener en consideración en cuanto a la actitud de los padres hacia la escuela.
Compartir experiencias educativas con los hijos
Resulta muy importante para los niños no sólo decirle día a día lo importante que es la educación, sino también sentir la confianza con los hijos para compartir con ellos experiencias de sus años en la escuela o en la universidad para que reciban el mensaje de que estudiar es importante y además imprescindible para ser una persona de éxito en el futuro.

Participar en la comunidad educativa
A veces las acciones dicen mucho más que las palabras, por lo que si tu hijo te ve integrado en la comunidad educativa estará viendo en primera persona que te importa todo lo que allí sucede.
No hablar mal nunca de un maestro
Si hablas mal del maestro delante de tu hijo, el pequeño está aprendiendo que no debe respetarle ni mostrar ningún tipo de valor ni a la figura del maestro ni a la educación. Si alguna vez no te parece adecuada la decisión de un maestro, primero piensa que todos somos humanos y podemos cometer errores, y segundo, intenta hablar de forma calmada y asertiva en una tutoría para esclarecer los posibles malos entendidos.