Pantallas en el aula: qué ha cambiado desde el debate de 2024

El curso 2025-2026 empezó con una novedad que hace dos años parecía impensable: el móvil ya no entra en el aula en ninguna comunidad autónoma española. Andalucía, Cataluña y Madrid se sumaron a la prohibición justo con el arranque de ese curso, y el resto de regiones, entre normas y recomendaciones, cerraron el mapa. Lo que en 2024 era una propuesta minoritaria de un grupo de expertos se ha convertido, año y medio después, en la política educativa de facto en todo el país.

De dónde viene el debate

La campaña que puso el asunto sobre la mesa se llamó «Por una escuela OFF», impulsada por el divulgador Diego Hidalgo al hilo de su libro Retomar el control. Su planteamiento, en 2024, sonaba a contracorriente: pedía manuales en papel, pantallas solo en situaciones excepcionales, derecho a la desconexión para alumnos y docentes, y que lo digital se estudiara como materia en vez de usarse como herramienta por defecto. Hoy, buena parte de esas ideas están ya en las instrucciones de las consejerías de educación, aunque centradas casi en exclusiva en el móvil y no tanto en el resto de dispositivos.

Lo que dicen los datos, actualizados

El último informe del INE sobre equipamiento y uso de TIC en los hogares, publicado en noviembre de 2025, confirma una tendencia curiosa: el 67,9% de los menores de 10 a 15 años usaba teléfono móvil, 1,7 puntos menos que el año anterior, con las bajadas más fuertes en los 10 y 11 años, justo la franja donde más colegios han impuesto normas. Al mismo tiempo, el uso de ordenador e internet sigue subiendo, por encima del 96%. Los chavales se desconectan del móvil, pero no de las pantallas en general, y esa distinción es la que se le suele escapar al debate.

Los estudios que dieron pie a la campaña de 2024 siguen encima de la mesa. El informe PISA de la OCDE de 2015 ya señalaba que los países que más ordenadores metían en el aula no mejoraban resultados, y en algunos casos los empeoraban. La UNESCO avisó en 2023 de que se estaban subestimando los costes, económicos y de privacidad, de la digitalización acelerada. Y Suecia, que durante años fue el ejemplo a seguir, dio marcha atrás y devolvió los libros de texto a las aulas de preescolar y primaria tras concluir que los niños tardaban más en aprender a leer con pantalla que con papel.

El mapa español, comunidad por comunidad

No todas las regiones han legislado igual. Canarias fue de las primeras, con la prohibición en vigor desde febrero de 2024 en todos los ciclos. Madrid, Andalucía y Cataluña regularon por norma propia de cara al curso 2025-2026. Baleares dejó fuera el móvil en infantil y primaria de forma generalizada, con excepciones puntuales en secundaria y bachillerato para actividades lectivas concretas. Cantabria sumó una orden similar. En el otro extremo, Navarra, La Rioja, País Vasco y Asturias optaron por recomendaciones a los centros en vez de normas de obligado cumplimiento, así que ahí depende bastante de lo que decida cada colegio.

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Qué significa esto para las familias

La prohibición del móvil resuelve una parte del problema, pero deja fuera el resto: la pizarra digital, la tablet del centro, los deberes que ahora se entregan por plataforma. Ahí es donde tiene sentido poner normas claras en casa sobre cómo se usa la tecnología en vez de limitarse a esperar a que lo resuelva el colegio. Tampoco hay que perder de vista que buena parte de estas plataformas educativas recogen datos de menores, y que la privacidad de esos datos sigue siendo un punto flojo en muchos centros, según ha denunciado en varias ocasiones el Relator Especial de la ONU para el Derecho a la Educación.

Si tu hijo empieza este curso en un centro donde el móvil ya no entra, lo más útil no es discutir la norma en casa, sino aprovecharla: explícale por qué existe, con datos y sin dramatizar, y trabaja en paralelo lo que la escuela no puede enseñarle sola, que es a mirar una pantalla con criterio cuando sí la tenga delante.

Preguntas frecuentes

¿Desde cuándo está prohibido el móvil en los colegios españoles?

Canarias lo prohibió en febrero de 2024. El resto de comunidades se sumó de forma escalonada, con Madrid, Andalucía y Cataluña aplicando la norma desde el curso 2025-2026. A día de hoy prácticamente todo el país tiene algún tipo de restricción, ya sea por norma autonómica o por recomendación a los centros.

¿Qué decía el informe de la OCDE sobre ordenadores en el aula?

El informe PISA de 2015 encontró que los países con más ordenadores por alumno no obtenían mejores resultados académicos, y en algunos casos los resultados eran peores. La conclusión no era que la tecnología sea mala en sí, sino que meterla sin un objetivo pedagógico claro no mejora el aprendizaje.

¿Por qué Suecia dio marcha atrás con la digitalización escolar?

Un grupo de expertos concluyó que los niños tardaban más en adquirir la lectura y la escritura cuando el aprendizaje dependía de tablets, frente a los métodos con papel y lápiz. El Gobierno sueco decidió recuperar los libros de texto físicos en preescolar y primaria a partir de 2023.

¿Qué puedo hacer si el colegio de mi hijo no tiene normas claras sobre pantallas?

Puedes plantearlo en el consejo escolar o en la AMPA, apoyándote en la normativa de tu comunidad autónoma si ya existe. Mientras tanto, fija tú las normas en casa: cuándo se usa el móvil, para qué y con qué límite de tiempo, y sé coherente aplicándolas tú también.

¿La tecnología en el aula es mala para todos los niños por igual?

No hay una respuesta única. Depende de la edad, del uso concreto y de si sustituye o complementa otras formas de aprender. Para alfabetización inicial, los estudios apuntan a que el papel funciona mejor; para otras materias y edades, bien planteada, la tecnología puede sumar. La clave está en el criterio con el que se usa, no en la herramienta en sí.