Parece ser que la premisa del Banco Mundial, de trabajar para un mundo sin pobreza, se hará realidad al menos para jóvenes de escasos recursos en Costa Rica, que tendrán gracias a la institución acceso a la educación universitaria. Casi 100 mil jóvenes se beneficiarán con educación universitaria innovadora y de mayor calidad en Costa Rica, como resultado del préstamo de US$200 millones para fortalecer las capacidades científicas, tecnológicas y académicas de las cuatro universidades pública aprobado por el Directorio Ejecutivo del Banco Mundial.
Este logro se enmarca dentro del proyecto de Mejoramiento de la Educación Superior en Costa Rica, y los fondos servirán para mejorar la infraestructura, equipo y recurso humano y recibir a más estudiantes de pregrado y posgrado, aumentar el número de carreras universitarias acreditadas y fortalecer sus programas de innovación y desarrollo científico y tecnológico. Con este proyecto se podría decir que el Banco Mundial podrá llevar la educación superior a más estudiantes en Costa Rica.
Nada menos que un 15 por ciento más de estudiantes en carreras de pregrado y casi un 10 por ciento más en carreras de posgrado. Con lo que la cantidad de graduados de las cuatro universidades aumentará de 10,364 a 12,055. Y el mismo permitirá también aumentar el número de carreras universitarias oficialmente acreditadas de 47 a 85.
Las instituciones participantes que se benefician del apoyo del Banco Mundial a la educación universitaria en Costa Rica, son la Universidad de Costa Rica (UCR), la Universidad Estatal a Distancia (UNED), el Instituto Tecnológico de Costa Rica (ITCR) y la Universidad Nacional (UNA), de especial relevancia el hecho de que los estudiantes beneficiados del proyecto están conformados en un 62 por ciento por estudiantes mujeres.
El Proyecto del Banco Mundial de apoyo a la educación universitaria en Costa Rica, denominado Mejoramiento de la Educación Superior en Costa Rica, cuenta con un monto total de US$249.11 millones, será financiado con el préstamo de US$200 millones del Banco Mundial, con un plazo de vencimiento a 30 años, incluyendo un período de gracia de 5 años. El Proyecto será implementado durante cinco años.