El 2 de abril de 2008 se celebró por primera vez el Día Mundial de Concienciación sobre el Autismo, desde que el 27 de noviembre 2007  se estableciera, en La Asamblea General de la ONU; con el objetivo de alertar acerca de esta enfermedad, cuya incidencia ha aumentado en todo el mundo.

Esta enfermedad consiste en una alteración en el desarrollo del cerebro que se expresa antes de los tres años de edad, y que causa alteraciones en el comportamiento de estos niños, causando un comportamiento restringido y repetitivo, sobre todo a la hora de relacionarse con el medio que les rodea.

Uno de los grandes problemas de esta alteración es el retraso en el diagnóstico. Muchas veces no se detecta hasta los 3 ó 4 años de edad, coincidiendo con la escolarización del niño, lo cual dificulta mucho que el tratamiento sea efectivo. Actualmente, se basa en fármacos y terapia, pero queda mucho por avanzar en este sentido.

El autismo es una enfermedad incurable que afecta a seis de cada mil menores de 10 años y altera las capacidades de comunicación, relación e imaginación, sin que, por el momento, se conozcan sus causas exactas. Se cree que tiene una base genética, pero todavía no se han descubierto cuáles son los genes implicados.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), la prevalencia mundial de esta enfermedad está en torno a 21 autistas por cada 10.000 niños. Afecta a una niña por cada cuatro niños.

Asimismo, recuerda que el diagnóstico temprano, al igual que la investigación y la intervención apropiadas son vitales.

La resolución subraya también que la Convención de los Derechos del Niño estipula el derecho de los menores discapacitados a disfrutar de una vida plena y digna.

En España, lamentablemente, existe muy poca financiación para proyectos de investigación sobre esta enfermedad. Es bueno que existan días como éste que ayude a que todos tomemos más conciencia con enfermedades que a veces parecen olvidadas.

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