Claves para garantizar la seguridad de los niños pequeños en las piscinas

Durante los meses de verano, la piscina se convierte en uno de los lugares favoritos para que los niños pequeños se diviertan y se refresquen. Sin embargo, también puede convertirse en un lugar de riesgo si no se toman las precauciones necesarias. Para garantizar la seguridad de los más pequeños en este espacio, es fundamental seguir una serie de recomendaciones:

  1. Supervisión constante: Nunca se debe dejar a un niño pequeño solo en la piscina o en sus alrededores, incluso si sabe nadar. Los adultos responsables deben prestar una atención constante, evitando distracciones como el teléfono móvil, la lectura, o la conversación con otras personas.
  2. Clases de natación: Es conveniente que los niños aprendan a nadar desde una edad temprana. Aunque las habilidades de natación no eliminan completamente el riesgo de ahogamiento, pueden reducirlo considerablemente.
  3. Uso de dispositivos de flotación: Para los niños que aún no saben nadar o que están aprendiendo, el uso de chalecos salvavidas o manguitos puede ser de gran ayuda. Sin embargo, no deben utilizarse como sustituto de la supervisión adulta.
  4. Barreras de seguridad: Las piscinas deberían contar con una valla o barrera que impida el acceso de los niños pequeños sin la supervisión de un adulto. Esta barrera debe tener una altura mínima de 1,2 metros y no tener aberturas por las que los niños puedan pasar.
  5. Cobertores de seguridad: Cuando la piscina no se está utilizando, es recomendable cubrirla con un cobertor de seguridad para evitar caídas accidentales.
  6. Reglas claras: Los niños deben conocer y entender las normas de seguridad básicas, como no correr cerca de la piscina, no empujar a otros niños al agua, no zambullirse en áreas poco profundas, y salir del agua inmediatamente en caso de sentir cansancio o frío.
  7. Adiestramiento en primeros auxilios: Los adultos a cargo deben estar preparados para actuar en caso de emergencia. Esto implica tener conocimientos de primeros auxilios y reanimación cardiopulmonar (RCP).
  8. Evitar el uso de juguetes inflables grandes en piscinas pequeñas: Pueden dificultar la visibilidad en la piscina y convertirse en un obstáculo en caso de una emergencia.
  9. Mantener la piscina en buen estado: Se debe verificar regularmente que el agua está limpia y que el suelo no está resbaladizo. También es esencial comprobar el correcto funcionamiento de los desagües y rejillas para evitar accidentes.
  10. Evitar la exposición prolongada al sol: Para prevenir quemaduras solares y golpes de calor, es importante limitar el tiempo de exposición al sol, especialmente en las horas pico, y aplicar protector solar de forma regular.
También te puede interesar:  La educación online y sus ventajas para todos

Siguiendo estas recomendaciones, es posible disfrutar del verano y de la piscina con la tranquilidad de saber que se está cuidando la seguridad de los más pequeños. Sin embargo, la premisa fundamental siempre debe ser la supervisión constante y activa por parte de un adulto responsable.