Una campaña de educación a favor de estudiantes inmigrantes en la localidad estadounidense de Long Island y la discusión por educación

Fuente:  SaveTheGeek
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A decenas de menores se les impidió acceder a la matrícula en el Distrito Escolar de Hempstead, en Long Island, por no poder mostrar documentos de permanencia legal en los Estados Unidos. Se abrió así un intenso debate acerca de las campañas de educación y la importancia de acceder al sistema aún cuando hay imposibilidades a nivel administrativo, en forma de documentos y similares.

Los problemas comenzaron cuando padres de numerosos inmigrantes fueron excluidos del sistema educativo en el Distrito Escolar de Hempstead, condado de Nassau, Nueva York. Las razones esgrimidas por las instituciones escolares apuntan a la superpoblación escolar del área, aunque los defensores de las minorías inmigrantes sostienen que se trató pura y exclusivamente de un hecho discriminatorio.

El ciclo lectivo 2014-2015

La discusión entre los padres inmigrantes y las autoridades educativas derivó en la intervención del fiscal general. El objetivo de las conversaciones era llegar a un acuerdo, fomentar una campaña de educación para que los estudiantes que no pudieron inscribirse por diferentes razones al ciclo lectivo 2014-2015 tuvieran garantizada la matriculación y la inclusión en el sistema educativo.

La decisión final recayó en el fiscal general Eric T. Schneiderman y a través de su mediación se llegó a un acuerdo que introduce la figura de un defensor público que será el encargado de supervisar las políticas de inscripción a la educación en el distrito para asegurar que la matriculación de estudiantes se realice de acuerdo a la ley. Además también se mencionan las clases perdidas y la creación de un cronograma que permita a los alumnos afectados recuperar las clases que se perdieron a causa de problemas administrativos que nada tienen que ver con los niños.

Las declaraciones del fiscal

En declaraciones a la prensa el fiscal Schneiderman sostuvo que la educación es la piedra angular de la democracia estadounidense, por esa razón todos los niños que estén en el territorio nacional, sin importar su lugar de nacimiento, merecen asistir a la escuela. Detrás de esta postura abierta se amparan los defensores de las minorías extranjeras en Estados Unidos, pero también hay una gran parte de la población que está convencida de que los problemas económicos y sociales que atraviesa el país no se deben a malas decisiones políticas o a líderes corruptos sino a la presencia cada vez mayor de inmigrantes en territorio estadounidense.

La historia de Salvador Anaya

Jornalero de 48 años, Salvador contó que fue toda una travesía inscribir a sus hijos inmigrantes en la escuela. Los trámites burocráticos eran extremadamente agobiantes, y una vez que sus hijos quedaron inscriptos en la escuela secundaria no termina el conflicto. Las escuelas estadounidenses tienen un alto grado de discriminación, así como registros muy elevados de violencia estudiantil.

Consultado sobre su opinión por el acuerdo, sostuvo que es una gran noticia para empezar a trabajar en un escudo contra la discriminación en las escuelas públicas de Long Island. El acuerdo sirve para devolver a las personas la confianza en la ley y en las autoridades. Salvador dijo “A nuestros niños se les enseña que tienen derecho a la educación, y los padres queremos que ese mandato constitucional se cumple en su totalidad”.

Problemas desde 2010

Salvador cuenta que en 2010 luego de traer a su hija de 17 años a Estados Unidos comenzó una cruzada para encontrar lugar en las escuelas superpobladas de Long Island. La muchacha tuvo que esperar un mes para empezar a recibir clases.

Los problemas en la fiscalía se amontonan. En octubre de 2014 se recibieron quejas de familiares de 33 estudiantes latinos, inmigrantes recientes en su gran mayoría, porque debían firmar asistencia cada día y luego regresar a sus casas porque no había espacio en las aulas.

Desde la fiscalía y el Departamento de Educación del Estado de Nueva York se abrió una investigación acerca de los procedimientos de inscripción en los condados neoyorquinos de Nassau, Suffolk, Westchester y Rockand a fin de detectar los problemas e inconvenientes y trazar un plan de acción contra la situación que cada día parece más agobiante. La pesquisa arrojo datos contundentes, entre el verano 2014 y febrero de 2015 el distrito de Hempstead negó o retraso la inscripción de decenas de estudiantes, en su mayoría inmigrantes de Centro y Sudamérica. La lista de espera alcanzaba los 60 estudiantes.

Campañas de educación y el futuro de los estudiantes

Manuel Castro, organizador de diferentes campañas de educación para la Coalición de Inmigrantes de Nueva York, remarcó que el acuerdo alcanzado con el fiscal supone un avance pero no soluciona los problemas y hay que ponerse a trabajar en conjunto para poder garantizar a cientos de jóvenes la educación que la constitución estadounidense les promete. Se trata de un paso positivo que teoría ayudará a alivianar los conflictos de los inmigrantes en materia educativa, al menos en Estados Unidos.

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