Idiomas en la infancia: cómo elegir extraescolar o estancia

beneficios de aprender un idioma

El curso que viene todavía queda lejos, pero julio es cuando muchas familias deciden ya la extraescolar de idiomas de sus hijos. Según la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU), las actividades extraescolares cuestan de media entre 59 y 86 euros al mes por niño, con cifras más altas en infantil y primaria, así que no es una decisión menor. La pregunta que más se repite es siempre la misma: ¿a qué edad conviene empezar con un idioma y cómo evitar que se convierta en una obligación más?

El cerebro aprende idiomas sin esfuerzo hasta los 6-7 años

Gisela Grañena, profesora e investigadora de los Estudios de Artes y Humanidades de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC), lo explica así: «los más pequeños aprenden la lengua de manera implícita, prestando atención pero sin darse cuenta, porque no empiezan a desarrollar las habilidades metalingüísticas hasta los 6 o 7 años». Es decir, antes de esa edad no analizan el idioma como un sistema de reglas, simplemente lo absorben, igual que hicieron con su lengua materna.

Grañena dirige el máster de Enseñanza y Aprendizaje de Idiomas mediante la Tecnología de la UOC, y junto a Joseph Hopkins, director del Centro de Idiomas Modernos de la misma universidad, coincide en que hablar dos o más idiomas beneficia el control de la atención, la toma de decisiones y el pensamiento flexible. Hopkins añade una ventaja concreta de empezar pronto: «los niños captan mejor la pronunciación y adquieren la conciencia de que las lenguas son importantes». Si quieres profundizar en qué cambia exactamente en el cerebro, aquí tenemos un artículo dedicado a los cambios neurológicos del bilingüismo infantil.

En casa, con naturalidad y sin presión

«Sin presión. Primero, que sean niños, que jueguen, que aprendan a socializar», insiste Hopkins, que recuerda que hay niños que empiezan con diez años y les va perfectamente bien. No hace falta que los padres hablen otro idioma para dar ejemplo, basta con que el niño vea que se usan otras lenguas con normalidad en casa. Una forma sencilla de crear ese espacio los fines de semana son los juegos de mesa en inglés: el Monopoly ayuda con vocabulario de negocios, el Scrabble y el Pictionary con vocabulario general, y el Taboo con la expresión oral.

Extraescolar, campamento o estancia en el extranjero

Las opciones no se reducen a la academia de toda la vida. Grañena resume las alternativas: las estancias en el extranjero son en principio la mejor opción, pero estar lejos de casa puede no ser viable para los más pequeños, así que los campamentos urbanos o de verano en inglés suelen ser más asequibles y manejables. En las estancias fuera, la actitud y la motivación del niño pesan más que en cualquier otro contexto, porque hay que buscar activamente ocasiones de hablar con la comunidad local. La opción de acoger a un au pair tiene una ventaja distinta: el idioma se aprende haciendo tareas cotidianas, vestirse, lavarse las manos, montar un puzle, igual que se aprende la lengua materna, aunque solo es viable con niños pequeños que todavía necesitan que alguien los cuide. Si valoráis la opción de una estancia fuera, aquí tenéis por qué Irlanda es uno de los destinos más recomendados para niños.

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Qué mirar antes de apuntarlo a una academia

  • Metodología: con niños pequeños, evita las clases con explicaciones gramaticales o lecciones magistrales, busca dinámicas con juegos, canciones y situaciones comunicativas reales, no solo ejercicios de libro.
  • Profesorado: no hace falta que sea nativo, de hecho un profesor no nativo suele entender mejor el camino que va a recorrer el niño porque lo ha recorrido él mismo.
  • Referencias: pregunta a otras familias que ya lleven a sus hijos a ese centro.
  • Opinión del niño: una vez empiece, pregunta si le gusta lo que hace y por qué. Es el mejor indicador de si la elección ha sido acertada.

Para completar el desarrollo del lenguaje en general, no solo en un idioma extranjero, este artículo explica cómo estimular el lenguaje en la primera infancia.

Preguntas frecuentes

¿A qué edad es mejor empezar con un idioma?

No hay una edad mágica. Antes de los 6-7 años el aprendizaje es más natural, pero los niños que empiezan más tarde también consiguen buenos resultados si están motivados.

¿Es necesario que el profesor sea nativo?

No. Según los expertos de la UOC, un docente no nativo puede incluso entender mejor las dificultades del alumno porque ha pasado por el mismo proceso de aprendizaje.

¿Qué es mejor, extraescolar, campamento o estancia en el extranjero?

Depende de la edad y del carácter del niño: la estancia fuera exige más autonomía y motivación, mientras que el campamento urbano es más manejable para los más pequeños.

¿Cómo puedo practicar el idioma en casa sin ser bilingüe?

Con juegos de mesa en el idioma que se estudia, series o música, y mostrando que otras lenguas se usan con naturalidad. No hace falta hablarlas tú mismo.

¿Qué es un au pair y cuándo tiene sentido?

Una persona joven extranjera que convive con la familia a cambio de ayudar con los niños. Funciona mejor con los más pequeños porque el idioma se aprende en tareas cotidianas, no en clases.

Con declaraciones de Gisela Grañena y Joseph Hopkins, de la Universitat Oberta de Catalunya (UOC).