El próximo domingo 24 de enero, se celebra el Día Mundial de la Educación, un día en el que se analizan todos los problemas a los que se tienen que enfrentar los estudiantes para dar soluciones y que puedan disfrutar de una enseñanza de calidad. Este último año, a causa de la pandemia, los estudiantes se han tenido que enfrentar a un cambio en su forma de estudiar. Tuvieron que dejar las clases presenciales para hacerlas desde su hogar. El problema es que no todos disponían de la tecnología adecuada para ello.
Problemas con los estudios online
Toda esta situación se ha traducido en un importante caos educativo ya que no todos los estudiantes pueden tener acceso a todos los materiales tecnológicos necesarios. Esta situación puede venir por diferentes motivos. Entre los más importantes están los siguientes.
Familia disfuncional
Vivir en un hogar en el que no se tiene ni siquiera un espacio personal en el que poder estudiar, o en el que se suceden diversas situaciones familiares que ponen en apuros al estudiante.
Falta de ordenador
Es la herramienta básica en caso de que se necesite acudir a clases virtuales y para la realización de algunas tareas así como las entregas de estas. Más de un 50% de las familias españolas con hijos estudiantes, han tenido que invertir en un nuevo equipo informático, y un 20% no ha podido acceder a adquirir estos medios por la situación económica familiar. El 30% restante ya contaba con los medios suficientes para que toda la familia tuviera un dispositivo que les permitiera trabajar o estudiar.
Dificultad a la hora de continuar sus estudios
Más de un 65% de los alumnos en estudios obligatorios que han seguido clases online (primaria y secundaria), han tenido problemas a la hora de realizar un seguimiento adecuado de los estudios. Ya sea por la dificultad del cambio de metodología al realizar las clases online, en la que hay una parte del aprendizaje mayor que anteriormente que se debe autogestionar el alumno, o por problemas técnicos como los mencionados anteriormente. Esto en algunos casos, ha terminado derivando en un empeoramiento de los resultados académicos, incluso en los alumnos de cursos finales como ESO o bachillerato, en un abandono del curso escolar e incluso un abandono total de los estudios.
Solo una de estas razones o la suma de varias de ellas, termina mermando la capacidad de los estudiantes a nivel psicológico, pues en las etapas finales antes de acceder a estudios superiores no obligatorios, la presión es alta y estas causas pueden ser condicionantes para terminar con resultados no deseados en las calificaciones o el mismo abandono o postergación de los estudios.
Para la mejora de esta situación, es un trabajo conjunto entre los encargados del sistema educativo y los que lo conforman, incluyendo a alumnos y profesores que han hecho su esfuerzo para adaptarse en toda la medida de lo posible a esta nueva etapa de la educación. Una inyección para la mejora de la calidad educativa, empieza por ir a la par que los avances en tecnología y conocimiento cada vez más globales.
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