España tiene una tasa de escolarización en la etapa 0-3 años del 36,1% y del 97% en la etapa 3-6, según el Ministerio de Educación y Formación Profesional. Ambas franjas corresponden a la Educación Infantil, una etapa que la LOMLOE (Ley Orgánica 3/2020, BOE n.º 340 de 29 de diciembre) divide en dos ciclos y que requiere personal con formación específica. La demanda de educadores en este sector lleva años por encima de la oferta, sobre todo en el primer ciclo (0-3 años), donde la apertura de plazas públicas y privadas sigue creciendo.
Qué implica formarse en educación infantil
Hay dos vías principales para trabajar con niños de 0 a 6 años en España. El Técnico Superior en Educación Infantil es un ciclo de Formación Profesional de Grado Superior que habilita para trabajar en guarderías, escuelas infantiles y centros de atención temprana. El Grado Superior de Educación Infantil en FP dura dos años y puede cursarse de forma presencial o a distancia. La otra vía es el Grado universitario en Educación Infantil (cuatro años), que habilita además para ejercer como tutor en el segundo ciclo (3-6 años) en colegios públicos y concertados y permite acceder a las oposiciones de maestro.
Ambas formaciones comparten contenidos de psicología del desarrollo, didáctica, expresión artística y atención a la diversidad, pero difieren en el nivel de profundidad teórica y en las salidas concretas.
Perfil que encaja con esta profesión
Más allá de “me gustan los niños”, los educadores de infantil que funcionan bien en el aula comparten características concretas: capacidad de observación para detectar señales de desarrollo atípico, paciencia para repetir rutinas sin perder la motivación, y habilidad para comunicarse con familias en situaciones a veces tensas. La empathía ayuda, pero no es suficiente sola: conocer las etapas de desarrollo de Piaget, la teoría del apego de Bowlby o los indicadores de alerta de la Asociación Española de Pediatría (AEP) es lo que convierte la buena intención en intervención eficaz.
Si además tienes afinidad por la música, el movimiento o las artes plásticas, mejor: gran parte del trabajo en esta etapa se apoya en el juego, la expresión corporal y las rutinas sensoriales.
Salidas profesionales concretas
Con el Grado Superior de FP puedes trabajar como educador o técnico en escuelas infantiles (0-3), ludotecas, centros de atención temprana, programas de refuerzo en el primer ciclo, y servicios municipales de conciliación. También hay salidas en hospitales (educación compensatoria), centros de menores tutelados y programas de cooperación internacional en educación de la primera infancia.
Con el Grado universitario el abanico se amplía: tutor en segundo ciclo de Infantil en centros públicos y concertados, acceso a las oposiciones de maestro de Educación Infantil, o máster para orientar hacia la educación especial, la audición y el lenguaje o la dirección de centros. El tipo de centro donde quieras trabajar importa: puedes leer más sobre cómo difieren entre sí en la guía sobre criterios para elegir el colegio, que también sirve de referencia desde el punto de vista profesional.
Condiciones laborales y perspectivas
El salario de un educador de infantil en el sector privado oscila entre 18.000 y 24.000 euros brutos anuales en los primeros años, según los convenios colectivos del sector. En el sector público, la retribución depende de la comunidad autónoma y la categoría, pero se sitúa entre 25.000 y 32.000 euros con destino definitivo. Las plazas de maestro de Educación Infantil en colegios públicos dan acceso al cuerpo de funcionarios docentes.
El SEPE (Servicio Público de Empleo Estatal) incluye a los educadores de Educación Infantil entre las ocupaciones con mayor dificultad de cobertura en varias comunidades autónomas. Eso se traduce en un tiempo de inserción relativamente corto para los titulados recientes. Además, la investigación acumulada sobre los efectos de la educación temprana, que también aparece reflejada en el análisis de PISA sobre matemáticas y STEM en España, apunta a que los primeros años formativos tienen un impacto medible en el rendimiento posterior, lo que respalda la expansión continuada del sector.
Preguntas frecuentes
¿Cuál es la diferencia entre el Grado Superior de FP y el Grado universitario?
El Grado Superior de FP dura dos años y habilita para el primer ciclo (0-3 años) y algunas funciones del segundo. El Grado universitario dura cuatro años, da acceso a las oposiciones de maestro y permite ejercer como tutor en el segundo ciclo (3-6 años) en centros públicos y concertados.
¿Hay demanda de trabajo en educación infantil?
Sí. El SEPE lo incluye entre las ocupaciones con déficit de cobertura en varias comunidades autónomas, especialmente para el ciclo 0-3. La tasa de escolarización en ese tramo sigue creciendo y la apertura de nuevas plazas públicas y privadas mantiene la demanda activa.
¿Se puede estudiar educación infantil a distancia?
El Grado Superior de FP sí tiene modalidad a distancia en centros privados y en algunas comunidades también en centros públicos. El Grado universitario puede cursarse en modalidad semipresencial o a distancia en universidades como la UNED o la UOC, aunque las prácticas deben realizarse presencialmente en un centro educativo.
¿Qué nota de corte se necesita para el Grado universitario?
Varía según la universidad y la comunidad autónoma, pero en general la nota de corte es media-baja, situada en la mayoría de los campus entre 5 y 7 sobre 14 en la prueba de acceso. Eso la hace accesible para un amplio rango de estudiantes.









