Oculta en el corazón

de una pequeña semilla,

bajo la tierra, una planta

en profunda paz dormía.

«¡Despierta!», dijo el calor.

«¡Despierta!», la lluvia fría.

La planta oyó la llamada,

quiso ver lo que ocurría,

se puso el vestido verde

y estiró el cuerpo hacia arriba.

De toda la planta que nace

esta es la historia sencilla.

Autor: M. F. Juncos

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