Con sólo una fruta y un poco de pintura de colores podemos conseguir que los niños se diviertan al mismo tiempo que aprenden sobre técnicas de pintura y también, por qué no, cosas sobre decoración.
Materiales:
– manzanas
– toallitas de papel
– plato de espuma de poliestireno
– pintura
– hojas de papel
Proceso:
Primero cortamos la manzana por la mitad (en este caso hemos utilizado una manzana pero también se pueden utilizar otras frutas como la pera, aunque deberemos tener en cuenta sus características para absorber la pintura). Podemos experimentar también cortándolas de diferentes maneras.
Cortamos sobre el tope y en el centro para hacer una tradicional pintada de manzana. Cortamos el centro (el corazón) en forma de estrella, para que se quede plasmado ese dibujo.
Doblamos una toalla de papel en cuatro y la dejamos en el centro del plato de espuma de poliestireno. Echamos pintura en el centro de la toalla de papel. Podemos usar pintura de todos los colores pero en este caso debe ser verde, amarilla o roja para representar los distintos tipos de manzana.
Metemos en la pintura el lado cortado de la manzada, con la toalla quitamos los excesos y luego presionamos sobre el papel como si fuera un sello. Hacemos una colección entera de dibujos de esta manera.
Vía: Las manualidades