Cómo elegir buenas lecturas navideñas según la edad de tu hijo

Libros Educativos

En diciembre hay más tiempo libre en casa, y eso lo convierte en un buen momento para retomar el hábito de leer en familia. El hábito lector cae en picado a partir de los 12 años, según el Barómetro de Hábitos de Lectura del Ministerio de Cultura, y se construye mucho antes, con lecturas compartidas en casa. Elegir bien el libro según la edad marca la diferencia entre que tu hijo lo disfrute o que se quede a medias en la estantería.

niño leyendo un libro junto al árbol de navidad

Qué mirar según la edad

De 0 a 3 años

A estas edades el libro es también un objeto para tocar y morder, así que interesan más el formato que el argumento: libros de cartón con solapas, texturas y poco texto por página. No hace falta que la historia tenga trama, basta con que nombre lo que ven, luces, nieve, renó, árbol, y que aguante el uso que le va a dar un niño de esa edad.

De 3 a 6 años

Ya siguen una historia completa con personajes e ilustraciones grandes. Es la edad perfecta para clásicos como «El cascanueces» de E. T. A. Hoffmann, en alguna de sus versiones adaptadas, o «¡Cómo el Grinch robó la Navidad!» de Dr. Seuss, que combina rima, humor y una moraleja sobre la generosidad sin resultar sermoneador. Lee en voz alta y para de vez en cuando a preguntar qué creen que pasará después, eso mantiene la atención mucho más que leer del tirón.

De 6 a 12 años

Con la lectura ya más autónoma, funcionan bien las adaptaciones infantiles de «Cuento de Navidad» de Charles Dickens, que introduce a los más mayores en un clásico de la literatura sin necesidad de la versión completa, o «El expreso polar» de Chris Van Allsburg, ganador de la medalla Caldecott, con ilustraciones que sostienen la historia tanto como el texto. Si buscas más opciones para este tramo de edad, tenemos una selección de libros para niños de 6 a 12 años pensada para regalar en estas fechas.

Ideas para leer en familia estas semanas

Un calendario de adviento lector funciona igual que el de chocolatinas, pero cada día hay un capítulo o un cuento corto en vez de un dulce. Se prepara en diez minutos, con papelitos numerados metidos en sobres o en calcetines colgados, y convierte la lectura en una rutina que el niño espera. Otra opción sencilla es reservar quince minutos antes de dormir para leer en voz alta, sin pantallas de por medio, algo que funciona igual de bien en enero que en diciembre y que cuesta mantener el resto del año por falta de tiempo.

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Si tu hijo tiene más facilidad para escuchar que para leer solo, también existen apps de cuentos infantiles con audio y vídeo pensadas para reforzar el hábito lector sin obligarle a descifrar cada palabra.

Dónde conseguir los libros sin gastar de más

Antes de comprar toda la lista, merece la pena mirar en la biblioteca del barrio. España tiene más de 4.700 bibliotecas públicas, la mayoría gratuitas, y en diciembre suelen tener sección específica de lecturas navideñas para todas las edades. Te contamos cómo sacarle partido en esta guía sobre bibliotecas públicas para familias y docentes. Si al final prefieres comprar y regalar algún título, en esta selección de libros para regalar esta Navidad encontrarás más propuestas por edades.

Preguntas frecuentes

¿A qué edad puede un niño leer «Cuento de Navidad» de Dickens?

La versión original está pensada para adultos, pero existen adaptaciones infantiles a partir de los 8-9 años que simplifican el lenguaje sin perder la historia.

¿Cuánto tiempo al día conviene dedicar a la lectura en familia?

Con quince minutos diarios de lectura en voz alta antes de dormir es suficiente para mantener el hábito, lo importante es la constancia, no la duración.

¿Cómo hago un calendario de adviento lector?

Numera 24 sobres o calcetines y mete en cada uno un capítulo corto o un cuento distinto, uno para abrir y leer cada día hasta Nochebuena.

¿Merece la pena usar la biblioteca en vez de comprar los libros?

Sí, sobre todo para probar títulos nuevos sin gastar. Si el libro engancha, siempre se puede comprar después para la estantería de casa.