¿Qué diferencia la educación asiática de la occidental? ¿qué podemos aprender de ella? Oriente crece a pasos agigantados en los más diversos ámbitos mientras que occidente, la cuna de la cultura durante siglos, permanece retraída e involutiva.


educacion asiática

Según el Human Capital Report 2015 del Foro Económico Mundial (WEF) que valora la capacidad de los países para fomentar el talento a través de la educación y el desarrollo, sitúa a España en el puesto 41 de 124, por debajo de países como Grecia, Rumania, Portugal, Croacia, Italia y Malta, entre otros. En este mapa podemos ver la situación de cada país al respecto:

“El talento, no el capital, será el factor clave que relacione innovación, competitividad y crecimiento en el siglo XXI. Para realizar cualquiera de los cambios necesarios para desbloquear el talento latente en el mundo —y por lo tanto su potencial de crecimiento— debemos mirar más allá de los ciclos de campaña y los informes trimestrales. El diálogo, la colaboración y las alianzas entre todos los sectores son cruciales para la adaptación de las instituciones
educativas, los gobiernos y las empresas” – Klaus Schwab, fundador y Presidente Ejecutivo del Foro Económico Mundial.

Son muchos los que hablan de los países nórdicos como ejemplo educativo a seguir, algo que tiene su lógica al ver que Finlandia, Noruega y Suiza ocupan los tres primeros puestos del ranking. Sin embargo, hoy os vamos a hablar de la educación en Japón, país que ocupa nada más y nada menos que el 5º puesto, aún teniendo una cultura, tradición y educación muy diferentes a las de occidente.

La educación asiática en general (y en Japón en particular)

La diligencia, auto-critica y los hábitos de estudio, así como la perseverancia y el trabajo duro, son los principios de la educación de Japón para el éxito en la vida, que no solo se aplica en los centros educativos sino también en el seno de la propia familia.

Otros puntos que definen la educación asiática son:

Educación en valores
Valores morales, actitudes y el desarrollo de la personalidad y carácter son algunas de las cosas que se incluyen en las enseñanzas para crear una sociedad en valores.

Alto rendimiento
La sociedad japonesa es muy competitiva y su educación es acorde a ella. Por ello se exigen altos estándares a los estudiantes para el acceso a la educación. S

Más rigidez
En los países asiáticos no existen las recompensas por el estudio o el trabajo bien hecho. Este tipo de cosas son para los niños algo que tienen que hacer sí o sí, sin discusión, concesión o recompensa alguna.

Menos ocio
El trabajo es la base de la familia y todos han de aportar en su justa medida, por ello tener tiempo libre puede ser mal visto pues es el tiempo que no estás dedicando al sustento de tu familia, tengas la edad que tengas.

Menos regalos
La mentalidad consumista llena de festividades y regalos de occidente es inconcebible en asia. Ellos prefieren invertir en su futuro y educación.

Menos muestras de afecto
El contacto físico y muestras de afecto son prácticamente un tabú en los países asiáticos, tanto entre parejas como en familia de padres a hijos.

Aprender a vivir con lo justo
Dar un hogar, comida y la vestimenta necesaria es todo lo que los padres ofrecen a sus hijos, además de una buena educación. La idea principal es que aprendan a sobrevivir con lo justo y necesario.

En este documental podéis extraer vosotros mismos otras ideas sobre la educación en Japón:

Evidentemente, de todos estos principios de la educación japonesa deberíamos de analizar cuales son los más acordes para aplicar en nuestra cultura, y teniendo también en cuenta las declaraciones de Naotomi Umezawa, director ejecutivo del IIBC, para el artículo Así arruinaron los japoneses la educación: un modelo a olvidar de El Confidencial:

“Los valores del sistema educativo son difíciles de explicar. Tienen más que ver con el espíritu, con el zen. No es algo oficial, pero desde hace muchísimo tiempo los japoneses hemos sido criados para ser educados y respetar a otra gente. Tanto en la escuela como en la familia, en definitiva, se nos ha enseñado a comportarnos bien. Pero de un tiempo a esta parte estamos teniendo problemas que no conocíamos, los estudiantes se aburren e increpan a los profesores. Tenemos además un problema de violencia en el aula. Los alumnos se están volviendo muy agresivos, increpan a los profesores, no les tratan bien, y se pelean entre ellos. Es un gran problema. Los japoneses somos muy tranquilos, pensamos que los valores éticos son muy importantes, pero hay una tendencia hace unos años difícil de explicar” – Naotomi Umezawa, director ejecutivo del IIBC

¿Qué os han parecido estas ideas sobre la educación asiática? Evidentemente cada país tiene su cultura y su forma de ver la educación y no necesariamente la educación de Japón y otros países ha de ser la solución indiscutible. Lo que si está claro es que necesitamos un cambio de paradigma en nuestra educación, tal y como explica a la perfección Ana Sáenz de Miera, Directora de Ashoka en España y Portugal, en el artículo La educación que no queremos de El País.

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