En noviembre de 2008 el Gobierno aprobó un Real Decreto que regula la Prueba de Acceso a la Universidad con el que se incluían algunas modificaciones y nuevas normas a la hora de realizar la prueba de selectividad que comenzaría a aplicarse en junio de 2010. Así pues, los alumnos que se presentan este año serán los primeros en experimentarla.
En este nuevo modelo habrá menos pruebas obligatorias, pero también se abre la posibilidad de subir nota para aquellos que lo consideren necesaria para acceder a su carrera. Los que mayor complicación tienen para conseguir la nota deseada son los que eligen estudios de Ciencias de la Salud, en especial Medicina, Arquitectura y algunas ingenierías más. Además, en el curso 2011-2012 se añadirá un ejercicio oral de idioma extranjero.
A partir de este año las pruebas de dividirán en dos fases: general y específica, más o menos como hasta ahora pero con diferencia, con las que se pretende aumentar las opciones de elección de los alumnos, valorar las materias en las que el alumno obtiene una mejor calificación y vincular de una manera más directa el bachillerato y la Universidad.
En la fase general, los alumnos deberán examinarse de materias comunes, al igual que hasta ahora: lengua castellana y literatura, lengua extranjera, historia o filosofía y, en su caso, lengua cooficial), y se incorporará una materia de modalidad elegida por el alumnos, es decir, una de las asignaturas especializadas asociadas a una de las tres vías que los estudiantes estudian en Bachillerato (Artes, Ciencias y Tecnología, o Humanidades y Ciencias Sociales). Esta sería por decirlo así, la fase obligatoria. De aquí se extraerá la nota que después hará media con bachillerato (60 % bachillerato y 40 % selectividad), y se podrá acceder a la Universidad siempre que se haya obtenido un mínimo de 4 puntos.
Al margen de esta primera fase obligatoria, los alumnos que quieran subir nota deberán presentarse a la fase específica para poder acceder a las facultades que hayan limitado el número de plazas. En esta fase voluntaria los alumnos se examinarán de otras asignaturas de modalidad diferentes a la elegida en la fase general, aunque no las haya cursado durante el bachillerato, que están asociadas a la rama de conocimiento del Grado en que quiera ser admintido.
La finalidad de este cambio es permitir el reciclaje a lo largo de la vida y que la opción de Bachillerato no condicione para siempre al alumno, así como facilitar que los alumnos puedan mejorar sus resultados haciendo un esfuerzo adicional. La validez de la prueba voluntaria caducará a los dos años y los alumnos pueden hacerla tantas veces como quieran.
Para facilitar la organización de esta fase específica, el Real Decreto incorpora en el Anexo 1 la lista de asignaturas de modalidad que conducen a cada una de las cinco ramas del saber en las que se dividen los títulos universitarios (ARtes y Humanidades, Ciencias, Ciencias de la Salud, Ciencias Sociales y Jurídicas, Ingeniería y Arquitectura). Además, cada universidad podrá señalar las asignaturas concretas a las que conceden especial valor para determinado título.
Cada uno de los exámenes voluntarios supondrá sumar hasta un punto a la nota final del alumno, o dos si la universidad ha señalado esa asignatura como una de las prioritarias. Para que los alumnos puedan prepararse con tiempo, la universidades señalarán las asignaturas que consideran prioritarias para sus distintas enseñanzas.
El objetivo final de todo este proceso es conseguir mejorar la preparación previa de los alumnos para afrontar con mayor competencia los estudios universitarios.
Haciendo clic aquí podréis acceder al Real Decreto aprobado por el Gobierno, incluído el Anexo 1 con la lista de asignaturas de modalidad.
Vía: Ministerio de Educación