En el informe PISA 2022 de la OCDE, la puntuación media de España en matemáticas quedó por debajo del nivel previo a la pandemia, y la brecha entre el alumnado que domina la materia y el que va rezagado no ha dejado de crecer. La buena noticia es que la investigación en psicología cognitiva tiene bastante claro qué hábitos de estudio funcionan en matemáticas y cuáles son tiempo perdido.

Por qué hacer 50 ejercicios iguales no sirve de mucho
Repetir el mismo tipo de ejercicio una y otra vez da sensación de dominio, pero es engañoso: si todos los problemas de una tarde son ecuaciones de primer grado, tu cerebro deja de decidir qué método aplicar y se limita a repetir el patrón anterior. La práctica intercalada, mezclar en la misma sesión ecuaciones, fracciones y geometría, obliga a identificar primero de qué tipo de problema se trata antes de resolverlo, que es exactamente lo que se te pide en un examen real. Varios estudios de psicología educativa muestran que esta mezcla, aunque se sienta más difícil en el momento, deja mejores resultados a medio plazo que estudiar por bloques.
El paso a paso que sí funciona
Antes de lanzarte a resolver, lee el problema dos veces y dibújalo o esquématizalo si tiene geometría o un enunciado largo. Identifica qué tipo de problema es y qué fórmula o método corresponde, sin mirar todavía el libro. Resuélvelo paso a paso, escribiendo cada operación en el cuaderno en lugar de saltarte pasos mentalmente, porque ahí es donde suelen colarse los errores de signo o de operación. Al terminar, comprueba el resultado sustituyéndolo en el enunciado original: si la solución no tiene sentido con el contexto del problema, algo ha fallado antes.
Si te quedas atascado en un ejercicio concreto, en este artículo sobre cómo usar bien los solucionarios de ejercicios se explica cómo consultarlos sin que se conviertan en un atajo para copiar sin entender el proceso.
Qué hacer con los errores en lugar de evitarlos

Un examen corregido con errores marcados en rojo y guardado en la carpeta no enseña nada por sí solo. Lo que funciona es abrir ese examen, localizar cada fallo y clasificarlo: error de cálculo, error de concepto o error por no leer bien el enunciado. Los errores de concepto son los que hay que repasar antes del siguiente examen, porque son los que se repiten. Llevar un cuaderno aparte solo con los ejercicios que fallaste, para volver a intentarlos una semana después sin mirar la solución, funciona mejor que archivar el examen y no volver a abrirlo.
Lo que no compensa el tiempo invertido
Subrayar el libro de texto o releer la teoría sin resolver ejercicios da sensación de haber estudiado, pero en matemáticas el conocimiento se demuestra resolviendo, no reconociendo. Tampoco compensa estudiar la víspera del examen de forma intensiva: la práctica distribuida en sesiones cortas varios días a la semana fija mejor los procedimientos que una sesión única de tres horas. Y copiar el procedimiento de un compañero sin entender por qué funciona cada paso solo aplaza el problema hasta el siguiente examen con un enunciado distinto.
Cuándo pedir ayuda
Si llevas varias semanas sin entender un bloque completo del temario, cuando ya has probado a repasar por tu cuenta y sigues bloqueado, es el momento de hablar con el profesor o pedir apoyo extra, no de esperar al siguiente examen. Para reforzar por tu cuenta, en este artículo sobre las técnicas de estudio que funcionan de verdad se explica por qué la autoevaluación rinde más que releer apuntes, y en esta guía de apps y plataformas gratuitas para estudiar mejor tienes herramientas como GeoGebra o Khan Academy que ayudan específicamente con matemáticas.
Preguntas frecuentes
¿Cuánto tiempo al día hay que dedicar a las matemáticas?
Es mejor repartir 30-40 minutos varios días a la semana que concentrar tres horas el fin de semana. Las sesiones cortas y frecuentes fijan mejor los procedimientos que las maratones puntuales.
¿Qué pasa si entiendo la teoría pero fallo en los exámenes?
Es un síntoma habitual de haber practicado poco con problemas variados. Entender la teoría no basta: hace falta resolver ejercicios mezclados, no solo del tipo que se acaba de explicar en clase.
¿Cómo aplicar esto si voy varios cursos por detrás en la materia?
Antes de avanzar con el temario actual conviene repasar las bases de cursos anteriores, porque en matemáticas cada tema se apoya en el anterior. Un profesor particular o un grupo de refuerzo puede ayudar a identificar exactamente dónde empezó el bache.
¿Es normal odiar las matemáticas aunque se me den bien otras asignaturas?
Sí, es muy común, y suele estar más relacionado con experiencias previas de frustración que con falta de capacidad real. Cambiar el método de estudio suele mejorar también la actitud hacia la asignatura.









