Sabemos que con esto solo no basta el mundo en el que vivimos le exige y le reclama a la escuela que prepare ciudadanos que sean reflexivos, críticos, tolerantes y solidarios.

La gran misión que tienen los docentes hoy es fomentar el valor que tienen la participación y la democracia, además de enseñar a cumplir con los deberes y a disfrutar los derechos de un buen ciudadano.

Para lograr esto, los niños deben incorporar, asimilar y llevar a la práctica valores prosociales. Algunos de ellos pueden ser:

–         Aprender a escucharse.

–         Comenzar a construir vínculos duraderos y que fomenten la confianza, la autoestima y la identidad positiva.

–         Tomar decisiones y asumir sus responsabilidades.

–         Dialogar respetando turno de intercambio.

–         Participar en proyectos creados e ideados por ellos.

–         Reconocer al compañero como una persona diferente pero con las mismas necesidades que uno.

–         Trabajar el sentimiento de pertenencia.

–         Aprender a aceptar que, muchas veces, las ideas propias pueden ser opuestas a las de los compañeros.

–         Fomentar la empatía.

–         Crear lazos solidarios.

Creemos que es un muy buen punto de partida comenzar acordando las normas de convivencia para el siguiente ciclo lectivo. Estas deben partir de los niños e ir modelándose con las prudentes, intervenciones y motivaciones por parte del docente. El hecho de que los niños participen en su elaboración los hará involucrarse y sentirlas como propias.

Su respeto y su cumplimiento serán de vital importancia para lograr un clima armónico dentro del aula. A medida que pase el tiempo, los alumnos las tendrán incorporadas y se convertirán en buenos hábitos que podrán trasladar a otros ámbitos.

Poco a poco, y poniendo en práctica estas estrategias, estaremos contribuyendo a la construcción de la ciudadanía de cada uno de nuestros alumnos. Lo que realmente los alumnos tienen que tener claro es que la palabra “ciudadanía” encierra muchos procesos que ya están poniendo en marcha sin darse cuenta, participando en debates, defendiendo sus derechos, aceptando al otro tal y como es, escuchando y compartiendo opiniones, emitiendo juicios, cumpliendo con sus deberes, etc.

Publicado: Revista “Maestra de Primara. Nº17”

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