Según un reciente informe presentado por la OCDE sobre educación financiera, los estudiantes españoles de 15 años se encuentran por debajo de la media en cuanto a conocimientos tan básicos como distinguir facturas, tomar decisiones sobre gastos cotidianos o utilizar una tarjeta de crédito.

La solución ideal para conseguir que las nuevas generaciones aprendan a gestionar su dinero de forma correcta claramente tendría que venir de una reforma en el sistema educativo que incluyese una asignatura con recursos prácticos para que los jóvenes aprendiesen la gestión de la economía doméstica. Sin embargo, antes de quedarnos con los brazos cruzados a la espera de una verdadera educación de calidad  pensada para lo más práctico de la vida, os invitamos a enseñar vosotros mismos estas 6 lecciones de finanzas fundamentales para aprender a gestionar el dinero:

finanzas para niños

Lección 1: Dar un buen ejemplo

La primera lección es más para uno mismo que para los hijos. Se trata de que primero reflexionemos sobre cómo gestionamos nuestra economía doméstica para crear unos buenos hábitos que sirvan como ejemplo a nuestros pequeños.

Generalmente es mejor mostrar cómo hacer bien las cosas que explicarlas, pues cuando suenan a imposición, y más aún en épocas de adolescencia, podemos conseguir el efecto contrario.

Evitar las compras compulsivas y explicar a los hijos por qué has decidido comprar una cosa y no otra, es importante para que ellos también lo apliquen en su toma de decisiones de compra. Comparar precios, aprender a leer las etiquetas del supermercado viendo la relación cantidad/precio y otros detalles en los que te fijas a diario, son pequeñas lecciones que puedes ir trasladando de forma intuitiva a tus hijos en el día a día.

Otro elemento importante es que los hijos se den cuenta de donde sale el dinero, el esfuerzo que supone, lo que cuestan las cosas y cómo se pueden distribuir. El típico truco de dejar de fumar para ir recolectando dinero en una hucha para irnos de viaje es algo que también puedes aplicar con tus pequeños cuando veas que están malgastando su paga en excesivas golosinas o compras compulsivas de juguetes.

Lección 2: Hablar de dinero

Generalmente los hijos no saben cual es la base de la economía familiar porque nos empeñamos en ocultarlo. Que los hijos sepan cual es el trabajo diario que realizamos, lo malo y lo bueno que tiene, no solo les hará ver la realidad de que el dinero no sale de las tarjetas de crédito sino que también les ayudará a esforzarse para encontrar en un futuro un empleo que les guste.

También son importantes que salgan a relucir gastos que normalmente quedan ocultos para ellos como: la luz, el agua, los impuestos, la calefacción, Internet, el teléfono, etc.

Habla abiertamente con ellos de esos temas, especialmente a partir de los 10 años cuando por sus conocimientos de matemáticas adquiridos en el colegio podrá entender al igual que un adulto los pormenores de cualquier compra o gestión.

Lección 3: La paga

La paga es la herramienta más práctica para que los hijos aprendan realmente a gestionar el dinero. Plantea a tu hijo un juego, muéstrale cómo se ahorra comenzando con una paga semanal que luego se convierta en mensual para que comience a tener más amplitud de gestión. Dale premios extra cuando veas que está realizando bien su gestión, y plantéale pequeñas penalizaciones para cuando no haga algo correctamente.

El mismo se dará cuenta que con el tiempo es capad de adquirir cierta independencia económica como para hacerse sus propios regalos cuando consigue ahorrar lo suficiente.

Lección 4: Fomentar el ahorro

Establecer unos objetivos es algo en lo que puedes ayudarle, planteándole que reflexione sobre qué quiere conseguir y cuales son sus recursos. Trata de hacer un paralelismo con el mundo laboral mostrándole lo complicado que es conseguir que te suban el sueldo, algo que nunca vendrá porque tu tengas una necesidad o capricho más, sino por el esfuerzo.

Trata de que él mismo pueda tener su trabajo y recompensa por él, pero siempre teniendo en cuenta que hay responsabilidades básicas en la casa que no son trabajo sino meramente responsabilidades como por ejemplo hacer su cama. Un trabajo extra podría ser limpiar el coche familiar, de modo que el dinero que normalmente inviertes en un autolavado se lo des a tu hijo.

Lección 5: Su primera cuenta bancaria

Hasta los 25 años tus hijos podrán utilizar una cuenta de ahorro joven que generalmente no incluye comisiones y tienen una serie de ventajas y premios. El objetivo de esta cuenta ha de estar centrado en ahorrar, especialmente cuando hay ciertas cantidades grandes de dinero que no serán necesarias para cubrir ninguna necesidad inmediata. En fechas como cumpleaños o Navidad, donde suele haber un exceso de regalos, es importante que tus hijos aprendan a realizar ingresos en el banco.

Lección 6: El consumo inteligente

La distinción entre la publicidad y los dibujos puede convertirse en un juego para tus pequeños desde sus primeros años de edad, lo cual les hará ser más escépticos a los mensajes comerciales.

Asimismo, comparar los productos de la publicidad con los que realmente hay en la tienda y aprender a comprar por cantidad, calidad y precio, son varias lecciones que poco a poco podrán aprender cuando te acompañen en tus compras diarias.

¿Qué te han parecido las 6 lecciones de finanzas para niños? ¿te animas a aplicarlas y comentarnos los resultados que vais obteniendo?

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