Es Mondadientes palillo
espigado y amarillo.
Viene de maderas nobles,
es hijo y nieto de robles.
Su abuelo fue paladín
famoso por su espadín.
Atraviesa un pepinillo
sin despeinarse el flequillo
y una aceituna olivera
sin pestañear siquiera.
Aunque no es lelo ni bobo,
entra en la boca del lobo,
blande su espada y, valiente,
desafía a cualquier diente.
Es Mondadientes palillo
espigado y amarillo.
Carmen Gil Martín
Papandujas y zarandajas, Editorial Hiperión