Cómo el marketing alimentario promueve el azúcar en la dieta infantil

Uno de cada tres niños españoles tiene exceso de peso y cerca del 10% padece obesidad. El estudio PASOS de la Fundación Gasol sitúa la prevalencia del sobrepeso en el 33,2% y la obesidad en el 11,6% en menores de 2 a 14 años. La OMS va más allá y coloca a España por encima del 40% de prevalencia de sobrepeso infantil, la cifra más alta de la Unión Europea. Detrás de estos datos hay muchos factores, pero el marketing alimentario dirigido a niños y las estrategias de packaging del sector están entre los que más influyen en los hábitos desde la primera infancia.

Personajes animados y regalos: cómo el envase capta a los niños

Un análisis de FITstore.es sobre productos de consumo infantil identificó una pauta clara en varios alimentos con alto contenido en azúcar: el uso sistemático de personajes animados, colores llamativos y regalos en el packaging. Los niños reconocen a sus personajes favoritos antes de saber leer, y los asocian de forma automática con el producto. El envase hace el trabajo de convencer al niño, que a su vez presiona al adulto.

Algunos productos de desayuno destinados a niños destinan gran parte del envase a anunciar un regalo incluido y relegan a un espacio muy pequeño la información nutricional. La mecánica es directa: si el niño consume ese producto azúcarado, tiene premio; si elige algo más saludable, no hay nada. Los productos con menos azúcar suelen tener envases más neutros, sin personajes ni reclamos, lo que refuerza la asociación entre dulce y recompensa desde edades muy tempranas.

El engaño en los envases: lo que dice la etiqueta y lo que no

El etiquetado engañoso no afecta solo a los niños. El análisis de FITstore.es también cita el caso de algunas marcas de palomitas: el envase destaca en letras grandes el sabor a mantequilla junto a una imagen apetecible, pero la lista de ingredientes revela que la grasa principal es aceite de palma aromatizado, no mantequilla real. El consumidor que no lee la etiqueta trasera se lleva una impresión equivocada del producto.

Para identificar estos casos, la clave está en leer la lista de ingredientes y el apartado de información nutricional, no solo el frente del envase. El sistema Nutriscore, adoptado voluntariamente por muchas marcas en España desde 2021, ayuda a comparar productos de la misma categoría, aunque no está presente en todos los envases.

Azúcar en la dieta de los bebés: un problema desde el inicio

La tendencia se extiende también a los productos para bebés menores de un año. En muchos supermercados se encuentran galletas comercializadas para lactantes, recomendadas incluso para consumir junto al biberón, con niveles de azúcares añadidos por encima de lo que considera adecuado la OMS. La organización recomienda explicitamente que los menores de 2 años no consuman alimentos con azúcares libres añadidos (Directrices de la OMS sobre la ingesta de azúcares, 2015).

Los hábitos alimenticios que se establecen en los primeros años de vida tienen una influencia directa en las preferencias del niño a medida que crece. Iniciar el paladar en sabores muy dulces desde los primeros meses dificulta después la aceptación de alimentos con menos azúcar. Ante cualquier duda sobre la alimentación de tu bebé o de tu hijo en edad infantil, consulta con el pediatra o con un dietista-nutricionista pediátrico antes de modificar su dieta.

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Qué pueden hacer las familias

El consumo excesivo de azúcar en la infancia está asociado a hipertensión arterial, diabetes tipo 2, hipercolesterolemia y apnea del sueño a largo plazo, según recoge la Estrategia NAOS de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN). Algunas medidas concretas que pueden marcar la diferencia:

  • Lee siempre la lista de ingredientes, no solo la cara delantera del envase.
  • Comprueba el apartado de azúcares en la tabla nutricional: la OMS recomienda que los azúcares libres no superen el 10% de la ingesta calórica diaria, lo que en un niño de 5 años equivale aproximadamente a 25-35 gramos.
  • Los ingredientes se ordenan de mayor a menor cantidad: si el azúcar aparece en los primeros tres, es un producto con alta concentración.
  • Busca los distintos nombres del azúcar en la etiqueta: sacarosa, glucosa, fructosa, jarabe de maíz, maltosa, dextrosa o concentrado de zumo de fruta.

Más allá de la alimentación, los hábitos sedentarios también contribuyen al sobrepeso infantil. El tiempo que los menores pasan frente a las pantallas fuera del horario escolar es otro factor que las familias pueden revisar junto a la dieta. Si buscas guías más amplias sobre cómo acompañar a tus hijos en el día a día, esta guía para padres sobre apoyo en el aprendizaje también puede ser útil.

Preguntas frecuentes sobre azúcar y marketing en la dieta infantil

¿Cuánto azúcar puede tomar un niño al día?

La OMS recomienda que los azúcares libres no superen el 10% de la ingesta calórica diaria, con el objetivo de reducirlos por debajo del 5% para obtener beneficios adicionales de salud. Para un niño de 5 a 7 años con una ingesta de unas 1.400 kcal diarias, eso equivale a un máximo de 25-35 gramos de azúcar libre. Muchos productos de desayuno infantil pueden superar ese límite en una sola ración. Consulta con el pediatra para una orientación personalizada para tu hijo.

¿A partir de qué edad se puede introducir el azúcar en la dieta del bebé?

La OMS y la Asociación Española de Pediatría (AEP) recomiendan evitar los azúcares añadidos en la dieta de los menores de 2 años. Los sabores dulces naturales presentes en frutas y verduras son suficientes para los primeros años de vida. Antes de introducir cualquier cambio en la alimentación de tu bebé, consulta siempre con el pediatra.

¿Qué es el Nutriscore y cómo ayuda a las familias?

El Nutriscore es un sistema de etiquetado frontal del envase que puntaú los alimentos de la A (verde, más saludable) a la E (rojo, menos saludable), teniendo en cuenta calorías, azúcares, grasas saturadas, sal, fibra y proteínas. En España su uso es voluntario desde 2021. Sirve para comparar productos de la misma categoría, pero no sustituye la lectura completa del etiquetado nutricional.

¿Cómo identificar el azúcar oculto en un producto infantil?

El azúcar puede aparecer bajo muchos nombres: sacarosa, glucosa, fructosa, jarabe de maíz, maltosa, dextrosa, concentrado de zumo de fruta o miel. En la tabla nutricional, el apartado «de los cuales azúcares» indica la cantidad total por ración. Cuanto antes aparezca el azúcar en la lista de ingredientes, mayor es su proporción en el producto.