Esa mañana, Federico llega eufórico al colegio, recorre con su mirada el patio buscando a Valentina. Entre ellos había nacido una amistad incondicional desde los primeros grados. Cuando sus ojos se encuentran, un mudo código los reúne al final del pasillo que da a las aulas.

Federico se apresura a sacar de su mochila, con sumo cuidado, un frasco de vidrio, dentro de él, se mueven lentamente dos hermosas mariposas, las alas superiores son de un intenso color azul con los bordes plateados y las inferiores de un negro tornasolado que parece captar todos los colores.

_¡Qué belleza!- Exclama Valentina.  Pobrecitas… deben sufrir  ahí encerradas.

_ El papá de Martín -dice excitado Federico.  Que estudió … taxooooo… taxi… bueno, esos que embalsan animales.

_ Embalsaman… y se llaman taxidermistas – corrige Valentina.

_ Bueno… esos. Me dijo que les va a poner  un líquido y que van a quedar como si estuviesen vivas.

_ ¡Pobrecitas! – murmura triste Valentina.

_ En el tercer recreo, que es el más largo, se las voy a mostrar a todos los chicos -comenta soñador  Federico. A lo mejor… Estefanía se acerca a verlas… el pavo de Matías… se va a morir de envidia, que se hace el “chulito” con la colección de lagartijas… está bien que…  esas lagartijas… son ¡¡Espectaculares!!… pero a Estefi le dan asco.

_ ¿Qué pasa con ustedes dos? … no escucharon el timbre -les increpa la portera.

Corren al aula, ya todos están ubicados en sus lugares. Federico acomoda la mochila entre sus pies para poder protegerla de cualquier agresión.  En ese instante la señorita Mirta está diciendo (mientras despliega una tela que hará de pantalla para ver las diapositivas) -Como ustedes saben, el hombre es el ser más inteligente que existe sobre la tierra… pero… ¿Saben que también es el ser  más depredador? ¿Que por  su predación se han extinguido y continúan extinguiéndose  numerosas especies vegetales…  por la tala de los bosques  y animales, por la caza furtiva, perseguidos por el valor de su piel?… Hoy, vamos a hablar de los lepidópteros, ¿ Saben ustedes a quienes me estoy refiriendo?… les ayudaré un poquito.  Son insectos, existen unas 160.000 especies diferentes, algunos se comen nuestra ropa, mientras que otros colaboran con la materia prima para nuestra vestimenta, uno de estos elabora un capullo cuya hebra mide más o menos un kilómetro. Aún puede vérselas deslizándose etéreas por los jardines.

_ ¡¡Ohhh!! No, no, no – se lamenta por lo bajo Federico mirando en dirección a Valentina, que  le esconde la mirada.

_ El uso indiscriminado de insecticidas -continua la señorita. Contribuye a diezmar estos seres bellísimos y…  voraces  y mientras dice esto, exhibe en la pantalla una mariposa  azul con bordes plateados, y alas inferiores color negro tornasolado.

_ Todas las mariposas pasan por distintas fases, huevo ( la mariposa adulta pone sus huevos en una planta que le servirá de alimento) larva (oruga) durante esta etapa come continuamente,  la fase que sigue a la de oruga, es la pupa ( crisálida) durante el cual se produce la metamorfosis que da lugar a la mariposa adulta y se alimenta solo de néctar,  tienen las alas cubiertas por escamas de color ( con pigmentos o que presentan iridiscencia por un efecto de interferencia con la luz ) El nombre de esta mariposa que están viendo en la pantalla es, Hanaheneas Heríptus, pertenece al grupo de los papilionidos,  es una mariposa tropical oriunda del Amazonas, puede volar grandes distancias, es una especie rara, son monógamas, es decir que viven su corta existencia en parejas… y lo más triste, es que están prácticamente en extinción.

Ahora si los ojos de Valentina buscan los de Federico y éste,  no puede descifrar su mirada.

Suena el timbre, todos se atropellan en la puerta para salir al recreo, menos Federico y Valentina.

_  Y ahora?… dónde cornos lo meto?

_ ¿ Dónde metés qué?- Interroga Valentina.

_ ¿Dónde meto el frasco para que no lo vea la maestra?  ¿Es que… no pensarás soltarlas?

_ ¡¡Ni loco!!… ¿Escúchame lo que dijo?  Dentro de unos años, voy a ser el único que tiene una pareja de esas…  no se qué…  aunque estén muertas… ¡Te imaginas! ¡ Las puedo vender a un museo! ¡Hasta… hasta puedo salir en los diarios… o la tele… Mmmm…  además las lagartijas no están en extinción… ¡¡Voy a ser famoso!!

_ ¿ Cómo podés pensar así? una nube gris veló los ojos de Valentina. Si tus padres hubiesen muerto, ¡no existirías!

_ Pero estos no son mis padres, son mariposas… y mejor… que no le digas a nadie, o le cuento a Pamela que le escribiste una poesía para Leo.

_ Pero… pero yo… al único que se la mostré…  fue a ti.

_ No me importa, si abres la boca… le voy a decir que se la diste a él.

En el patio, ella no se acerca a Federico a pesar de que él intenta varias veces entablar  un diálogo.  La nube le ha dejado pequeñas perlitas suspendidas en las espesas pestañas.
Nuevamente en el aula, la señorita continua explicando sobre bosques, aves, ríos…  Federico busca inútilmente la mirada siempre cómplice y alegre de Valentina.

Las palabras de la maestra, más la fantástica vista de los saltos de las Cataratas del Iguazú en la pantalla, mantienen unos instantes a los chicos absortos e inmóviles… y es en ese preciso instante que todos se levantan, gritan, gesticulan.

_ ¡¡Mire seño!!  ¡¡mire!!… las… papilu… las… las… erito… las… hanaesas. Las mariposas medio entumecidas, se posan en los bancos, en las paredes, en la cabeza de los chicos. Estos a pesar de los gritos y saltos, tienen especial cuidado de no dañarlas.

_ ¡¡Esto… es… un verdadero milagro!! – Exclama la señorita. Deben haber entrado por la ventana- con infinita delicadeza las atrapa (cuidando de no presionar en sus alas, pues por ellas circula la linfa o sangre y cualquier presión le significaría la muerte) las coloca en un frasco, que también por “milagro” encuentra en el fondo del aula. Les explica. En Buenos Aires, existe un lugar llamado “El jardín de mariposas” es un enorme jardín cubierto por una red inmensa, donde tienen las condiciones y la temperatura adecuada para su reproducción, luego de la cual, las sueltan para que emigren a sus lugares favoritos y continúen deleitando nuestra vista con su derroche de colores. Las enviaremos ahí antes de que sea demasiado tarde.
Valentina, aprieta con ternura la mano de Federico evaluando su renuncia.

_ ¡¡Baaaahhhhh!!… manifiesta desdeñoso- al final de cuentas… son todas mentiras… eso de que están en extinción… ¿Las vistes?… esas… entraron por la ventana. _

Autora: Paty Sartori

2 Comentarios

  1. bueno el cuento, simple pero instructivo… me gusta, se lo leí a mi sobrino y lo escucho completo.

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