Adivinanza- Pica
Adivina, adivinanza,
¿cuál es el bichito
que pica en la tripa? Leer el resto de la entrada »
Adivina, adivinanza,
¿cuál es el bichito
que pica en la tripa? Leer el resto de la entrada »
LA SALAMANDRA
¡ Mira que salada
corre por el techo!
Resulta graciosa
si la ves atento,
con su figura
desgarbada
y su gorda cabeza,
la salamandra.
Por el suelo o la pared
segura anda
con sus patas firmes
la salamandra.
Déjala tranquila
que no te molesta
y no la espantes
que cuida tu siesta:
aunque te repugne
en algo su aspecto,
de forma callada
te libra de insectos.
Autor: José García Velazquez
La Unidad Didáctica que se presenta a continuación está relacionada con la estación de la Primavera, va dirigida a alumnos de Educación Infantil. Los elementos que la forman son los siguientes:
1. Objetivos didácticos

2. Contenidos
Edad: a partir de 6 años.
Tipo de juego: Habilidades básicas: lanzamientos y recepciones.
Efectos del juego: Desarrollar la capacidad de lanzamiento y la velocidad de reacción.
Duración: Indeterminada.
Material: Balones.
Nº de participantes: Grupo pequeños.
Espacio: exterior o interior.
Desarrollo del juego: En grupos colocados en círculo y uno de los participantes en el centro y con un balón. Éste deberá ir lanzando el balón a los compañeros, y éstos antes de recibirlo deberán dar una palmada. Se puede hacer con aros, aumentando las palmadas, etc.
El aprendizaje a través de la televisión y de otros medios interactivos ha estado sometido a debate en los últimos tiempos dada la cantidad de herramientas que han surgido y que pretenden aumentar las destrezas de los niños. Ahora, según un reciente estudio realizado con niños, las herramientas educativas que utiliza la televisión no tienen repercusión en el aprendizaje.
El estudio se realizó con uno de los DVD de la serie Baby Einstein (de Disney), de la que os hablamos hace un tiempo en Educación 2.0 y que pretendía conseguir la estimulación emocional, física e intelectual de los niños a través de imágenes, música, arte, palabras sencillas y otros recursos. El capítulo elegido fue Baby WordsWorth, con el que los niños debían introducir en su vocabulario treinta nuevas palabras, todas objetos de uso cotidiano, como teléfono.
En él participaron cien niños de entre uno y dos años de edad, en pleno proceso de aprendizaje de palabras. La mitad de los padres recibieron un DVD de la serie y se los pusieron a sus hijos en quince ocasiones a lo largo de seis semanas. La otra mitad recibió instrucciones de continuar con su vida normal, prescindiendo en lo posible de la televisión.
Según los resultados, el DVD no logró en absoluto su objetivo, y sin embargo los niños que pasaron ese tiempo interactuando con padres y hermanos desarrollaron más su vocabulario. De hecho, cuanto más pequeño era el niño, peor resultó el uso de la televisión para su aprendizaje.
La manualidad que le proponemos consiste en hacer un jarrón con aire oriental acompañado de los más pequeños.
Materiales:
En el siguiente vídeo se pueden ver las instrucciones para llevar a cabo la manualidad.
LA LAGARTIJA
Cuando alguien se mueve
y en nada se fija,
dicen que es un rabo
de lagartija.
Y es que tiene en la cola
tanta vida
que se sigue moviendo
aunque esté herida.
Si se ve amenazada
o el frío adivina,
busca refugio en las piedras
que la cobijan.
Al sentir el calor del sol
de pronto se anima
y asoma la cabeza
por cualquier rendija.
Si me pides
que entre los animales elija,
prefiero entre todos
la lagartija.
José García Velázquez
Un día que el agua se encontraba en su elemento, es decir, en el soberbio mar sintió el caprichoso deseo de subir al cielo. Entonces se dirigió al fuego:
-Podrías tú ayudarme a subir mas, alto?
El fuego aceptó y con su calor, la volvió más ligera que el aire, transfor-mándola en sutil vapor.
El vapor subió más y más en el cielo, voló muy alto, hasta los estratos más ligeros y fríos del aire, donde ya el fuego no podía seguirlo. Entonces las partículas de vapor, ateridas de frío, se vieron obligadas a juntarse apretadamente, volviéndose más pesados que el aire y ca-yendo en forma de lluvia. Habían subido al cielo Invadidas de soberbia y fueron inmediatamente puestas en fuga. La tierra sedienta absorbió la lluvia y, de esta forma, el agua estuvo durante mucho tiempo prisionera del suelo y purgó su pecado con una larga penitencia.