Parques publicos infantiles demasiado inseguros
El juego es un elemento de interrelación natural entre los niños y niñas. Siendo los parques infantiles y las áreas de recreo/diversión en los que se ubican columpios, toboganes, balancines y otros elementos de ocio infantil como lugares de encuentro para pasar un rato agradable y divertido, desarrollando allí los niños elementos como su sociabilidad, así como habilidades y mayor destreza motriz.
Los padres deben ser y son conscientes del valor que encierran estos parques infantiles y por esta y otras razones más domésticas, son muy frecuentes las visitas que realizan a estos lugares en compañía de sus hijos más pequeños. Sin embargo, pasan desapercibidos para la mayoría de los adultos (y, por supuesto, mucho más para los más pequeños) cosas tan importantes como son la seguridad, la calidad o el estado de conservación de los aparatos de juego infantil. Se da por sentado que el niño se encuentra a salvo de percances, por el simple hecho de que está jugando junto a otros pequeños con unos aparatos construidos ex profeso para su disfrute. Pero lo que muchos adultos ignoran es que con este planteamiento confiado y poco previsor se minusvaloran ciertos riesgos que pueden derivar en accidentes más o menos graves. Dicho de otro modo, las zonas de juego infantil no son tan seguras como podría pensarse: en 1998, el 4% de los accidentes registrados en España se produjeron en áreas de esparcimiento y ocio. Y de todas las actividades que realizaban los accidentados, una de cada tres era de tipo lúdico, sin incluirse las deportivas.