Todos hemos escuchado y cantado esta canción es importante que los niños conozcan una música adecuada, tanto referido a la edad como a lo intelectual. Por ello he elegido esta canción, una de mis favoritas.
Erase una vez un asno que, por desgracia, se quedó sin trabajo. Era muy viejo y por lo tanto ya no podía transportar sacos de cereales al molino. Pero aunque era viejo, el asno no era tonto. Se decidió irse a la ciudad de Bremen, donde pensó que podrían contratarlo como músico municipal. ¡Y dicho y hecho!
El asno abandonó la granja donde había trabajado durante años y emprendió un viaje hacia Bremen. El asno había caminado ya un buen rato cuando se encontró a un perro cansado por el camino. Y le dijo:
- Debes estar muy cansado, amigo
Y le contestó el perro:
- ¡Ni que lo digas! Como ya soy viejo, mi amo quiso matarme, pues dice que ya no sirvo para la casa. Así que decidí alejarme rápidamente. Lo que no sé es qué podré hacer ahora para no morirme de hambre.
- Mira – le dijo el asno. A mí me pasó lo mismo. Decidí irme a Bremen a ver si me contratan como músico de la ciudad. Si vienes conmigo podrías intentar que te contratasen a ti también. Yo tocaré el laúd. Tú puedes tocar los timbales.
La idea le gustó al perro y decidió acompañar al asno. Caminaron un buen trecho cuando se encontraron a un gato con cara de hambriento, y le dijo el asno:
- No tienes buena cara, amigo
Al que le contestó el gato:
- Pues ¿cómo voy a tener buena cara si mi ama intentó ahogarme porque dice que ya soy demasiado viejo y no cazo ratones como antes? Conseguí escapar, pero ¿qué voy hacer ahora?
- A nosotros, -le dijo el asno, nos ha pasado lo mismo, y nos decidimos ir a Bremen. Si nos acompañas, podrías entrar en la banda que vamos a formar, pues podrías colaborar con sus maullidos.
Los niños deberán simular que son un gato e ir haciendo lo que dice la canción. Encorbarse como un gato, lavarse con las patitas o rascarse las orejas.
A través de este tradicional cuento los niños aprenderán a colaborar los unos con los otros para conseguir un fin común y no aprovecharse del trabajo de los demás. Puede aplicarse para los trabajos grupales que deberán realizar en el desarrollo de sus actividades escolares, pero también a cualquier aspecto de su vida.