El diente sucio
Erase una vez la boca de un niño tan, pero tan bonita, que los que allí vivían estaban felices de pertenecer a ella, pero eso incluía a: los labios, la lengua y los dientes, pero sobre todo los dientes eran los más orgullosos. Todos los dientes estaban tan, pero tan limpios, que unos podían verse en los otros y peleaban por ser el diente que reflejara mejor la luz.
Pero había un diente que era diferente a los demás, estaba muy, pero muy sucio, estaba tan atrás, que el cepillo no lo alcanzaba y aunque cada vez que el cepillo pasaba cerca, él se estiraba hacia adelante para tratar que lo limpiaran, no lo conseguía y por este motivo estaba muy, pero muy triste.
Unos cuantos dientes al, ver esta situación se reunieron y decidieron que debían sacarlo de la boca:
¡Que lo saquen, Que lo saquen!, -gritaban los otros dientes-.