Desde su descubrimiento en 1866, el camino hacia la integración escolar y social para los niños y niñass con síndrome de Down, ha sido bastante largo y arduo; por ello, vamos a comentar cómo se integran y adaptan los diversos materiales dentro de un aula.
Discentes con estigmas
Una de las particularidades más llamativas de esta asimilación cromosómica es que poseen unos rasgos muy identificativos, entre ellos los ojos rasgados, macroglopsia, dedos rechonchos y cortos y caras redondas, similares a las de la población mongola (mongolismo).
Nació en el año 1557, en un pueblo llamado Peralta de la Sal, provincia de Huesca. Sus padres fueron Pedro de Calasanz y María Gascó. Siendo apenas un niño de doce años, concluyó sus primeros estudios y se trasladó a Estadilla, para continuarlos.
José de Calasanz era un alumno muy estudioso, una persona muy generosa, responsable y solidaria, por eso no sorprendió a sus padres cuando a los catorce años les comunicó su decisión de ordenarse sacerdote, anhelo que consiguió cuando tenía 25 años.
Hoy en día se escucha constantemente este término pero sabemos realmente lo que significa.
Una WebQuest es un tipo de actividad didáctica que consiste en una investigación guiada, con recursos encontrado en Internet, que promueve la utilización de habilidades cognitivas superiores, el trabajo cooperativo y la autonomía de los alumnos e incluye una evaluación de todo el proceso seguido. El antecedente de dicha actividad lo constituye el uso de retos (challenging learning) en el desarrollo de ambientes de aprendizaje basados en tecnologías de la información en los años ochenta.
Las WebQuest son utilizadas como recurso didáctico por los profesores, puesto que permiten el desarrollo de habilidades de manejo de información y el desarrollo de competencias relacionadas con la sociedad de la información.
Que nuestro sistema educativo no es el mejor del mundo ya lo sabemos, lo intentamos mejorar (o eso dicen) pero todavía nos queda un buen trecho para igualarnos con algunos países de Europa, cierto, pero de ahí a incumplir todos los objetivos educativos va un trecho.
Eso es lo que dice un informe sobre reforma educativas publicado por la Comisión Europea. Según dicho informe, España incumple todos los objetivos que se marcó la Unión Europea para mejorar los sistemas educativos en 2010 e incluso empeora en los más importantes como pueden ser, las tasas de abandono escolar o el nivel de compresión lectora.
En el informe los malos resultados se atribuyen a la llegada masiva de inmigrante durante los últimos años, que son más susceptibles al abandono escolar y a tener problemas de comprensión lectora por constituir uno de los grupos sociales más desfavorecidos. También influyen factores intrinsecamente nacionales, como la facilidad que tenían los jóvenes antes de la crisis para encontrar trabajo y ganar dinero. Hablando con números: la inversión pública en educación es del 4,28 % del PIB, mientras que la media comunitaria se sitúa en un 5,05 %.
Aún así, no todos son palos para nuestra educación. Según un responsables del departamento de Educación del Ejecutivo comunitario, Anders Hingel, España ha adoptado también “reformas importantes”, aunque los resultados todavía no se ven en este informe. Según él, para el próximo informe ya se podrá decir que las medidas “han tenido un efecto positivo y han mejorado el nivel de lectura”.
Objetivos de la Unión Europea para mejorar sistemas educativos en 2010
La UE marcó cinco objetivos que deberían alcanzarse como muy tarde en 2010. Estos objetivos son:
- situar la tasa de abandono escolar por debajo del 10 %
- reducir al menos un 20 % el porcentaje de alumnos con problemas de comprensión lectora
- lograr que al menos el 85 % de los jóvenes completen la educación secundaria
- aumentar en un 15 % el número de diplomados en matemáticas, ciencias y tecnologías;
- lograr que el 12,5 % de la población adulta participe en formación continua
Datos comparados con la realidad educativa española:
- En España, la tasa de abandono escolar no sólo no ha bajado sino que ha aumentado: del 29,1 % en 2000, al 31,9 % en 2008. En la UE es de 14,9 %.