Juego “Los piececitos”
Nombre del juego: Los piececitos
Edad adecuada: 1-2 años
Tipo de juego: Motor
Duración: La que se quiera
Número de participantes: El adulto y el niño
Espacio adecuado: Interior o exterior, pero un espacio pequeño
Nombre del juego: Los piececitos
Edad adecuada: 1-2 años
Tipo de juego: Motor
Duración: La que se quiera
Número de participantes: El adulto y el niño
Espacio adecuado: Interior o exterior, pero un espacio pequeño
Doce monjitas en un comedor,
con cuartos y medias y zapatos no.
Enfundados siempre van,
y hay que tener cuidado
con las patadas que dan.
Lazy Town (Villa Pereza en España), es una serie infantil islandesa que en su país consiguió lo que el gobierno con su campaña no pudo: bajar los índices de obesidad infantil en un país invadido por cadenas de comida rápida.

La serie está creada por Magnús Scheving (ex-atleta olímpico) que da vida al superhéroe protagonista: Sportacus. Su peculiaridad consiste en que da saltos y volteretas en vez de caminar y come muchas frutas y verduras. Igual que la Kriptonita afecta a Superman, a Sportacus le debilita el azúcar.
Promueve el deporte y la comida sana de una forma divertida y parece que la fórmula funciona: deporte, comida sana, música, muñecos y personajes reales; y el malo, por supuesto. Todos estos ingredientes se combinan con escenarios reales, virtuales y animación por ordenador.
Lazy Town se transmite en España en el canal Playhouse Disney y en TV2. Esperemos que funcione igual que funcionó en Islandia ya que en nuestro país la tasa de obesidad aumenta cada año.
Dos niñas asomaditas,
cada una en una ventana,
lo ven y lo cuentan todo,
sin decir una palabra.
Dibujar o pintar son unos de los placeres que se experimentan lo pequeños a más tierna edad. Las primeros garabatos de un bebé son todo un descubrimiento, a menudo una mezcla de alegría y curiosidad que les encanta. Pero el tamaño de las pinturas o crayones puede resultar peligroso para ellos pues se lo suelen llevar a la boca y hacerse daño.

Los niños deberán simular que son un gato e ir haciendo lo que dice la canción. Encorbarse como un gato, lavarse con las patitas o rascarse las orejas.
Treinta y dos sillitas blancas.
en un viejo comedor,
y una vieja parlanchina,
que las pisa sin temor.